Los ingresos laborales crecieron más en los estratos medios de la población que en la clase baja y la alta desde 2004 cuando asumió Tabaré Vázquez como presidente y hasta 2010.
Según datos presentados por el equipo económico ante los parlamentarios, la variación del ingreso laboral real de los hogares según deciles benefició más a los de "clase media" que al resto entre 2004 y 2010. Mientras que los deciles del uno al tres (esto es, el 30% más pobre) elevó sus ingresos laborales un 35% cada uno, la ganancia fue superior para los que se ubican entre el decil cuatro y el siete.
Los deciles dividen a la población en grupos de a 10% desde los más pobres hasta los más ricos. Aquellos ubicados entre el cuatro y el siete -que corresponden a los estratos medios- registraron aumentos salariales de 43%, 47%, 51% y 50% respectivamente.
En tanto, el 30% más rico si bien verificó incrementos en los ingresos laborales por cifras inferiores a los estratos medios, obtuvo mejoras mayores a la del 30% más pobre. Esto ocurre tanto para el decil ocho (42%) como para el nueve (42%). No se mantiene en el 10% de la población más rica que, según los datos del Ministerio de Economía, vio aumentar sus ingresos laborales en 28%. La suba en este caso parte de una base superior por lo que es igualmente significativa.
En el caso de los ingresos correspondientes a jubilaciones y pensiones el 50% de la población más rica fue la más beneficiada (con subas de hasta 29,9% en el decil dos) dada la mejora diferencial de las pasividades más bajas. A esto se suma que el 40% de la población más pobre verificó aumentos en las transferencias monetarias del Ejecutivo en el período superiores al 120% llegando al 168% en el decil dos.