El hecho de que Ancap no haya ajustado el precio de las naftas en marzo determinó que su precio sea más económico respecto a importar. Para el caso del gasoil ocurrió lo contrario.
Según el informe mensual que elabora la Unidad Reguladora de Servicios de Energía y Agua (Ursea) sobre la paridad de importación de combustibles derivados de petróleo, en marzo las naftas eran más baratas si se refinaban en Uruguay que si se importaban, en tanto que con el gasoil ocurrió lo contrario.
Así un litro de gasolina Premium cuesta en Uruguay $ 30, mientras que si se importara su precio sería de $ 32,35. La Súper que en una estación de servicio vale hoy $ 28,80 traerla del exterior costaría $ 31,14.
Donde sí conviene importar es en el caso del gasoil que tendría un precio de $ 21,59 por litro contra los $ 27,80 que sale en Uruguay. Por su parte, el supergás que procesa Ancap también es más barato que comprarlo en el exterior. En el mercado de distribución minoristas el kilo de este combustible tiene una tarifa de $ 22,15 frente a los $ 32,28 que costaría importarlo. Lo mismo sucede con el fueloil que Ancap vende a $ 11,51 el m3 contra los $ 13,09 que saldría su importación.
La determinación de los precios de paridad de importación que hace la Ursea, corresponde al ejercicio teórico de calcular el precio en el mercado local de productos terminados de similar calidad a la de los producidos por Ancap, en la hipótesis de que los mismos se importan.
Por su parte, el directorio de Ancap definirá en las próximas horas en conjunto con las autoridades del Ministerio de Economía y Finanzas si eleva las tarifas de los combustibles luego de registrar pérdidas en marzo y lo que va de abril.
Según informaron fuentes de Ancap a El País el barril de petróleo estaba ayer unos US$ 7 por encima de la paramétrica que fijó el ente de US$ 75.