Fabián Tiscornia
Casi seis de cada diez empresas que obtuvieron beneficios fiscales por el régimen de promoción de inversiones igual habría invertido de no existir esos incentivos. El programa sí logra adelantar y elevar la inversión.
A su vez, la mitad de las empresas que se amparan en el beneficio fiscal, utilizan fondos propios para realizar la inversión.
Esto se desprende del Informe de evaluación del proyecto "Apoyo al Desarrollo de la Inversión Privada" ejecutado por el gobierno entre 2007 y 2009 con financiamiento del Fondo Multilateral de Inversiones (Fomin) del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Este documento fue divulgado por el Ministerio de Economía como parte del proceso de puesta en consulta de modificaciones al régimen y que premiará más a algunas inversiones y menos a otras (ver aparte).
En ese informe, el Fomin tomó en cuenta que el total de empresas beneficiadas por el programa en los años 2008 y 2009 fue de 634. Descontando aquellas que presentaron más de un proyecto realizó una encuesta on-line a 388 empresas, registrándose 126 cuestionarios contestados.
Los autores del informe -Gonzalo Rivas y Roberto Castro- señalan que "el propósito central de este proyecto es estimular la inversión por parte de los privados" y se preguntan si ¿tuvo el nuevo régimen de incentivos (vigente desde 2007) un impacto positivo en la generación de inversiones?
"La observación de las cifras de inversión nacionales indica que en el período bajo análisis las tasas de inversión sobre el producto fueron bastante más elevadas que en períodos anteriores", afirman.
En 2008 la inversión alcanzó a 20,2% del Producto Interno Bruto (PIB) y en 2009 a 19,1% del PIB, mientras entre 1997 y 2005 los guarismos habían estado entre 12% y 16% del PIB por año.
"Sin embargo, se ha planteado que en buena medida la mayor cifra es producto del cambio en la metodología de cálculo de las cuentas nacionales, la cual mejora su calidad, pero hace incomparables las cifras con las previamente existentes", acotan Rivas y Castro.
Es por ello que para saber si las inversiones aumentaron gracias al régimen de promoción de inversiones, se basan en la encuesta a empresas que se ampararon en él. Y el resultado es que "un 57% de las empresas declara que su inversión ya estaba planificada y que la habría realizado aún sin contar con el beneficio tributario", señalan.
"Una prueba más acida aún que la anterior es que sólo el 28% de las empresas señala que no habría realizado la inversión sin acceso a este beneficio", agregan.
Los técnicos del Fomin aseguran que "no obstante, a nuestro juicio esto no es señal de la redundancia del incentivo tributario".
"Por el contrario, -agregan- las siguientes respuestas, nos permiten deducir que el programa impulsa a las empresas a adelantar en el tiempo la decisión de invertir y de incrementar los montos invertidos".
Así, cinco de cada diez empresas (un 52% exactamente) que utilizaron el régimen de promoción de inversiones reconoce que adelantó la inversión al tomar conocimiento del beneficio tributario que ofrece el programa. A su vez, el 55% de las empresas declara que decidió aumentar el monto de la inversión por la misma razón.
Para los autores, además "es significativo que un 90% de las empresas declare que al contar con este beneficio, han tomado la decisión de seguir invirtiendo para hacer crecer su negocio".
¿CÓMO SE FINANCIAN? Para llevar adelante los proyectos de inversión, "y confirmando una tendencia ya bastante establecida en Uruguay", dicen los autores, el 50% de las empresas recurre al capital propio como forma de financiamiento. En tanto, otro 30% lo hace con capital propio y "algo de crédito bancario", un 16% recurre "mayormente a crédito bancario" un 4% utiliza otras fuentes dentro de las que el crédito de los proveedores es la más relevante.
Según Rivas y Castro "es relevante también que el 86% de las empresas declara que haber obtenido el crédito (beneficio) tributario no tuvo ninguna consecuencia sobre el tratamiento que les otorga el banco, el cual los siguió tratando igual que antes".
En la encuesta, también se les pidió a las firmas que utilizaron el régimen de promoción de inversiones que lo califiquen del 1 al 10. El 70% le puso una nota de 8 o más (46% le dio 8, 15% le dio 9 y 9% le dio 10). Por su parte, un 12% lo calificó con 7 y un 11% con 6. Solo el 7% le dio una nota de 5 o menos.
A modo de conclusiones, los autores señalan que los "resultados si bien positivos, están aún en pleno proceso de despliegue". Añaden que "la posibilidad de percibir el beneficio tributario no sólo actúa como un aliciente para adelantar la materialización de las inversiones, sino que en varios casos impulsa a incrementar el volumen de lo invertido. Pero los resultados no son tan buenos al momento de analizar el impacto en las que hemos denominado `variables de desarrollo` incluidas en la matriz".
Aquí refiere a los indicadores que otorgan puntaje para saber de cuánto y por qué plazo es el beneficio fiscal, tales como generación de empleo, aumento de exportaciones, inversión en investigación y desarrollo, en tecnologías más limpias. Algunos de estos indicadores serán modificados en la propuesta de cambios al régimen.
Los técnicos también recomiendan que el régimen de beneficios a las inversiones "debiera ser promovido con más energía a nivel internacional, a través de una campaña focalizada que puede aprender de la exitosa experiencia de otros países de la región en este campo (Costa Rica y Chile, por ejemplo) o de fuera de la región (Irlanda y Singapur pueden ser buenas experiencias a revisar)".
Las cifras
28 % De las empresas sostienen que no habrían concretado la inversión si no hubiesen contado con los beneficios tributarios.
50 % De las firmas recurre a capital propio para financiar el proyecto; otro 30% suma capital de la empresa y crédito bancario.
Cinco casos de cómo pueden impactar los cambios a la reglamentación de ley de inversiones
Industria
Una fábrica de químicos y biocombustibles en Canelones suma equipamiento para elevar la producción. Invierte US$ 3,2 millones y generará 65 empleos. Hoy se le exonera de IRAE por el 60% del monto de la inversión por 5 años. Con los cambios pasa a 65% por 14 años. Aquí suma puntos extra por exportaciones y por el indicador sectorial al producir manufacturas de tecnología media.
FrigrÍfico
Un frigorífico en Durazno invertirá US$ 2,6 millones para ampliar su planta y elevar en US$ 2 millones sus exportaciones. Hoy obtendría una exoneración del IRAE por el 60% de la inversión y por 5 años. Con los cambios, baja al 35% y por 4 años. Aquí, además de otros factores, se toma el indicador sectorial que al producir una manufactura basada en recursos naturales no otorga tanto puntaje.
Supermercado
Una cadena de supermercados prevé realizar una inversión de US$ 4,2 millones para ampliar y remodelar varios de sus locales, generando 32 nuevos puestos de trabajo. Con el actual régimen obtendría una exoneración de IRAE por el 60% de lo invertido y por cinco años. Sin embargo, con los cambios propuestos, la exoneración pasaría a 23% y por tres años.
Restaurante
Un restaurante planea abrir un local en Canelones generando 60 empleos, con una inversión de US$ 660.000. Hoy obtendría una exoneración de IRAE por el 41% de la inversión y por 9 años. Con los cambios, lograría un 51% por 6 años. Esto, porque entre los 60 trabajadores, suma a 15 definidos como de "colectivos vulnerables": mujeres, o mayores de 45 años o menores de 25 años.
Oficinas
Una nueva empresa construirá un edificio para oficinas, invirtiendo US$ 3,8 millones y generando 12 empleos. Con el régimen actual obtendría una exoneración del IRAE por el 54% de la inversión y por 3 años. Con los cambios propuestos, no obtendría beneficio fiscal ya que tendría que comprometerse a crear 25 puestos para recibir el mínimo (20% de exoneración por cuatro años).