El Banco Central Europeo (BCE) mantuvo ayer sin cambios su principal tasa de interés en 1%, tal como se esperaba, y criticó las reformas propuestas en la UE para reforzar la disciplina presupuestaria, que no van lo "suficientemente lejos" en términos de sanciones.
En tanto, el crecimiento en la Eurozona, que integran 16 países de la Unión Europea (UE), sigue siendo "positivo" aunque "persisten incertidumbres", estimó el presidente del BCE, Jean-Claude Trichet.
Tal como esperaban los economistas, el BCE resolvió mantener sin modificaciones su tasa principal, barómetro del crédito en la Eurozona, que continúa así a su nivel más bajo histórico, a 1%, desde mayo de 2009.
Trichet indicó que las medidas de disciplina fiscal de la UE "representan un refuerzo del marco existente", aunque señaló que "no van lo suficientemente lejos" teniendo en cuenta "el paso adelante" que hacía falta.
El BCE está "preocupado" de que en esa reforma no haya "suficiente automatismo en la vigilancia" de los problemas de endeudamiento y déficits excesivos de los países europeos, afirmó Trichet.