WASHINGTON | AFP
Las cifras de crecimiento del Producto Interno Bruto publicadas ayer confirmaron la neta desaceleración de la economía estadounidense en el primer trimestre, pero esta debilidad es percibida por el momento como pasajera. Según la primera estimación del departamento de Comercio para los meses de enero a marzo, el PIB del país aumentó 1,8% en datos anualizados, contra un crecimiento de 3,1% durante el otoño boreal.
El presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, indicó el miércoles que el alza del PIB había sido "débil" debido a factores pasajeros: fuerte reducción de los gastos públicos de defensa, "que probablemente sea compensada" en el segundo trimestre, baja del nivel de exportaciones, que debería acelerarse, e incluso aludió a las intensas nevadas. Varios economistas comparten ese punto de vista. "No es un desastre, el segundo trimestre será mejor", estimó Ian Shepherdson, economista del gabinete HFE.
Su colega Thomas Julien, del banco francés Natixis, destaca que la "desaceleración (del crecimiento) es imputable principalmente a factores temporarios".