WASHINGTON | AP
Los consumidores estadounidenses redujeron sus gastos en noviembre mientras que el costo de los bienes antes de quedar a la venta en los comercios también se contrajo, otro indicio de una recesión que parece haberse agravado.
El Departamento de Comercio indicó ayer que las ventas al por menor bajaron un 1,8% en noviembre. El retroceso fue levemente menor al 1,9% pronosticado, en el quinto mes consecutivo de contracción en esas ventas.
La contracción fue encabezada por una baja del 2,8% en las ventas automovilísticas, algo dado por descontado ya que las empresas del ramo dijeron que noviembre fue su peor mes de ventas en 26 años.
Mientras tanto, el Índice de Precios a Nivel Productor, el costo de bienes antes de lleguen a los consumidores, bajó un 2,2% el mes pasado debido especialmente al abaratamiento de la gasolina y otros combustibles.
La baja de los precios podría ser una buena noticia para los compradores, pero un descenso prolongado y generalizado causaría graves daños económicos, reduciendo los ingresos, abaratando el valor de la vivienda incluso más y achicando los beneficios empresariales.