MARCELA DOBAL
El 22,2% de los uruguayos puede ahorrar. El porcentaje no ha crecido en el último año, pese al aumento de los salarios. A su vez, las dificultades para cubrir el presupuesto mensual golpean más a Montevideo y se acentúan desde los 50 años de edad.
Los datos a los que accedió El País surgen del Índice de Confianza del Consumidor que elaboran la Universidad Católica y Equipos Consultores, donde una de las variables es la predisposición al ahorro.
A los resultados se llegó a partir de una encuesta que incluye la pregunta: "El salario o sueldo que percibe y el total del ingreso familiar, ¿le permite cubrir satisfactoriamente sus necesidades?". Además, se les da varias situaciones hipotéticas y el entrevistado debe elegir una con la que se identifique.
A febrero, el 22,2% dijo que sus ingresos "le alcanzan bien y puede ahorrar" y un 60,8% dijo que "le alcanzan sin grandes dificultades", mientras que al resto no le alcanzan: un 12,6% dijo tener "dificultades" y otro 3,3% admitió enfrentar "grandes dificultades". Solo un 1% no respondió la pregunta.
Esa distribución de las respuestas mostró un aumento en la capacidad de ahorro frente a enero pero no mostró un incremento sustancial con respecto al año anterior. La situación se da a pesar de que en el último año el poder de compra de los salarios (que tiene en cuenta no solo el sueldo sino también la suba de precios) creció 5,55% en promedio en el año cerrado en febrero, según datos del Instituto Nacional de Estadística.
También ocurre en tiempos en que las expectativas sobre la evolución de los ingresos cayeron 8,1% en la comparación interanual, según la encuesta de confianza del consumidor.
Por otra parte, si bien la capacidad de ahorro está en niveles relativamente elevados desde fines de 2009, ésta se distribuye de diferente forma según edad, género, zona geográfica, educación y. desde luego, nivel socioeconómico.
Así, casi la mitad de los jóvenes de entre 18 y 29 años puede ahorrar (la encuesta arrojó un 47%) y a otro 43% sus ingresos "le alcanza justo, sin dificultades". Este grupo etario es el que tiene mejor índice de capacidad de ahorro, incluso mayor que el que registran aquellos consultados son nivel socioeconómico alto.
El 47% de esos ahorristas es sensiblemente más alto que el 34% registrado en febrero del año pasado, lo que se explica por el descenso en quienes solo cubren sus gastos (que bajó a 43% desde un 59%).
Asimismo, en el tramo de edad de 30 a 39 años la posibilidad de ahorrar es superior a la media (alcanza al 35%) y a un 52% sus ingresos les alcanzan justo. También en este caso se registro un incremento de ahorristas, que solo alcanzaban al 17% del total un año atrás.
Pero el panorama empieza a cambiar a partir de los 40 años. Allí si bien el 65% dice poder cubrir sus gastos, solo un 20% afirma poder ahorrar. El punto crítico está en la mediana edad: el 59% de quienes tienen entre 50 y 59 años dicen poder cubrir sus gastos sin grandes dificultades, pero un 26% afirma tener "dificultades" y un 2% "grandes dificultades, mientras que solo un 12% puede ahorrar.
Son también elevados esos porcentajes negativos en la franja de 60 años y más: al 22% sus ingresos no les alcanzan y un 5% tiene "grandes dificultades", en tanto que el 16% puede ahorrar.
Por zonas geográficas, las diferencias son favorables al interior. Si bien el porcentaje de personas que pueden ahorrar es similar (25% en Montevideo y 24% en el resto del país), las diferencias se encuentran en que al 58% de los consultados del interior sus ingresos les alcanzan justo y ese guarismo es de 50% en la capital.
Lo mismo ocurre con las dificultades para cubrir el presupuesto. El 21% las enfrenta en Montevideo y son "grandes" para otro 4% de los consultados, mientras que en el interior esos porcentajes son casi la mitad (13% y 2%, respectivamente). El 100% en cada zona se completa con quienes no respondieron la pregunta.
El género también explica algunas diferencias en la capacidad de ahorro, ya que los hombres están mejor posicionados. Si bien ellos y ellas dicen que sus ingresos les alcanzan justo en similar proporción (55% y 54%, respectivamente), la historia es diferente en quienes dicen poder ahorrar: el 30% de los encuestados y el 20% de las consultadas.
De forma inversa, el 12% de las respuestas masculinas señalaron "dificultades" para satisfacer sus necesidades y en las femeninas se alcanzaba el 20%. Las "grandes dificultades" alcanzaron al 4% de las mujeres y al 1% de los hombres. En ambos géneros, el 2% no respondió. A pesar de las diferencias, el índice de capacidad de ahorro evolucionó de forma similar el último año.
Mayor educación no siempre es una garantía
La creencia de que una mayor educación asegura un mejor pasar se confirma entre quienes dicen poder ahorrar, pero no se verifica de forma clara entre quienes dicen tener dificultades para solventar sus necesidades de forma satisfactoria, según los datos de Universidad Católica y Equipos Consultores.
En febrero, el porcentaje de consultados que afirmaron que sus ingresos les permiten ahorrar fue de 12% entre quienes tienen hasta educación primaria, de 17% para aquellos con secundaria incompleta y 28% para los que la completaron y un 39% entre quienes recibieron educación terciaria o universitaria.
A su vez, los encuestados a los que el ingreso les alcanza justo se ubican en porcentajes que oscilaron entre 45% (mayor nivel educativo) y 53% (menor nivel).
No obstante, no se verifica que a mayor nivel educativo, menor sea el porcentaje de respuestas que arrojan ausencia de dificultades para cubrir el presupuesto familiar.
El mayor porcentaje se encuentra en aquellos con enseñanza primaria (28%), pero alcanza a 17% a quienes tienen secundaria incompleta, un porcentaje similar al 14% que registran aquellos con nivel terciario. Si además se tiene en cuenta que solo el 7% de los consultados con secundaria completa dijo tener dificultades, se concluye que tener estudios terciarios no opera como garantía.
En lo único que resulta favorable ese nivel educativo es en que no registra consultados que aseguren pasar por "grandes dificultades", mientras que en los demás alcanzan a 3% o 4% del total.
FACTORES QUE CONDICIONAN EL BOLSILLO
Empleo y salarios
Están en franco crecimiento
Favorecen el ahorro los altos niveles de empleo y el alza de los salarios. Los ocupados alcanzaban al 59,7% de la población activa en enero y el salario medio subió 13,9% el año móvil cerrado en febrero.
Consumo duradero
Es una alternativa
Ahorrar, para algunos, implica evitar hacer gastos extra. La predisposición a comprar electrodomésticos se mantuvo estable el último año, pero se inclinó más a la baja en los hombres mayores de 40.
Precios
subieron 7,48% el último año
La canasta ponderada según el consumo de los hogares se encareció 7,48% en los 12 meses cerrados en febrero. Los analistas descartan que ese ritmo se desacelere a menos de 6% este año.