DIEGO GUICHÓN
La divisa estadounidense se mantuvo en la senda bajista esta semana tanto en Uruguay como en Brasil, donde alcanzó sus niveles más bajos en nueve años en ambos casos, con una fuerte incidencia de la evolución en el vecino país sobre el circuito local.
Las compraventas interbancarias de la víspera se efectuaron a un promedio de $ 18,35, un 0,27% por debajo de la media del jueves. Esto supuso una caída semanal de 0,79% y acumula una baja de 8,68% en el año.
En tanto, el Banco República (BROU) redujo 15 centésimos la cotización al público entre lunes y viernes hasta $ 18,10 la compra y $ 18,55 la venta.
Como era de esperarse, los inversores locales se volcaron a vender divisas una vez más esta semana, lo que ejerció una lógica presión bajista sobre la cotización del dólar. Esta tendencia, según señalaron operadores de mercado consultados por El País, se debió a dos factores: uno local y otro externo.
El primero fue la decisión del BCU de incrementar la Tasa de Política Monetaria (TPM) de 7,5% a 8%, lo que hace aún más atractivos los títulos nominados en moneda nacional.
El otro factor fue la caída del dólar a nivel internacional, debido principalmente a la aprobación del gobierno griego de un nuevo plan de ajuste del gasto público, lo que dio mayor tranquilidad a los mercados.
En Brasil, principal referencia para la plaza cambiaria local, el dólar registró un desplome semanal de 2,87% al cerrar ayer en R$ 1,558, el menor valor en la serie histórica medida por la Bolsa de San Pablo.