DIEGO GUICHÓN
La cotización del dólar estadounidense dio un fuerte salto esta semana de 1,08%, el más pronunciado desde la primera semana de julio, al influjo de las compras, en su mayoría, de bancos privados.
El ascenso "punta a punta" fue determinado en las últimas dos jornadas, en las que el tipo de cambio subió un 2,05%, dado que en las primeras dos sesiones se había operado a la baja.
En este contexto, el dólar interbancario fondo se promedió en la víspera en el mayor valor desde el 21 de septiembre, $ 20,419, lo que supuso un ascenso diario de 0,91%. De esta manera, la divisa pasó a terreno positivo en el acumulado del mes (+0,61%), y en el año lleva un incremento de 4,04%.
En tanto, el Banco República (BROU) redujo ayer la diferencia entre puntas de la pizarra a 60 centésimos. Al cierre de la sesión, la pizarra quedó en $ 20,10 la punta compradora y $ 20,70 la punta vendedora, 10 centésimos superior al jueves. A su vez, durante la semana el incremento fue de 25 centésimos.
En una semana más corta ante el feriado del lunes, la divisa continuó con la tendencia bajista hasta el miércoles, jornada en la que sufrió la mayor caída diaria desde mediados de junio, con un mercado que continuaba muy atento a la depreciación del dólar en el exterior.
Sin embargo, el jueves El País informó que el BROU y Economía acordaron pasar una deuda nominada en dólares que mantiene este último con la institución financiera a Unidades Indexadas (UI).
La incidencia en el circuito cambiario se dio ya que el República saldrá a comprar dólares (unos US$ 400 millones) para recomponer su posición.
El cambio de expectativas generado con el anuncio fue tal que prácticamente fueron bancos privados quienes realizaron la mayor parte de las compras en las dos jornadas, determinando el fuerte incremento del tipo de cambio.
En la sesión de ayer el volumen de operaciones se redujo respecto al jueves, al transarse US$ 6,15 millones a través de Bevsa.
Más allá del incremento de la víspera, agentes cambiarios explicaron que hacia el final de la sesión se comenzó a observar un aumento en la presión vendedora, que llevó al dólar a operarse al cierre en $ 20,35, desde el máximo del día de $ 20,45.