El titular de la Dirección General Impositiva (DGI), Pablo Ferreri, anunció ayer en las IV Jornadas Tributarias del organismo que antes de fin de año se lanzará un "Censo Digital de Comercio" que tendrá como objetivo "afinar la mira" a la hora de realizar los operativos de fiscalización.
Esta herramienta digital permitirá tener un mapeo de los comercios de las principales ciudades y los balnearios del país con una información más detallada de las características de cada uno, como su rango de facturación, rama de actividad, metraje del local, entre otras variables que está terminando de ajustar la DGI.
Según destacó Ferreri, este instrumento digital ayudará a "planificar" los operativos que realiza mensualmente el organismo fiscalizador, además de que permitirá "no molestar" innecesariamente a los contribuyentes que "son más honestos".
Por otro lado, el funcionario informó que la prueba piloto de "borrador de IRPF" -que consistió en la confección por parte de la DGI de la declaración que debía presentar el contribuyente- culminó con una "alta eficacia". Es que de las 8.000 declaraciones que se hicieron, el 87% de las personas aceptó el cálculo que realizó el organismo oficial. Del total de los contribuyentes que aceptó el borrador, el 73% tuvo un saldo a cobrar y el restante 27% crédito a cobrar.
Ferreri dijo que para el final del período (2014) el organismo prevé elaborar entre 50.000 y 60.000 borradores de declaración de un total de unas 120.000 declaraciones de IRPF e IASS que se presentan anualmente.
Era Digital. El director de la DGI comentó ayer en la Facultad de Economía de la UdelaR que el organismo prevé recaudar US$ 1.000 millones a través de transacciones electrónicas directas con el organismo este año. En 2006, la DGI había recaudado por esta vía apenas US$ 2 millones. Actualmente, hay 123.000 usuarios registrados ante la DGI y para 2011 se esperan más de 4,4 millones de visitas al sitio.
Deudores
El Poder Ejecutivo publicó ayer el decreto que fija el plazo para los contribuyentes que tienen obligaciones tributarias pendientes de pago ante la DGI hasta el 31 de diciembre de 2006. El plazo para presentarse comenzó el 1º de septiembre y vencerá el 30 de mayo de 2012. El contribuyente podrá cancelar la totalidad del adeudo pagando como mínimo un 20% en efectivo. Mientras que el saldo restante lo podrá abonar en seis cuotas mensuales consecutivas a partir del abono inicial mediante el pago de cheques diferidos que no podrán superar los seis. Este régimen legal se había instrumentado por ley con los deudas anteriores a la crisis de 2002, pero luego fue extendido hasta diciembre de 2006.