El Poder Ejecutivo aprobó un decreto que habilita la importación de equipos, máquinas y/o elementos de trabajo en régimen de admisión temporaria (exento de tributos), para la ejecución de obras públicas contratadas en llamados internacionales, con el objetivo de mitigar posibles incremento de las mismas.
A principios de este mes, El País consignó que varios proyectos de obras públicas que se han adjudicado en los últimos meses han superado ampliamente las estimaciones de costos que realizaron las empresas estatales producto del dinamismo de la construcción, la falta de mano de obra y también el incremento de algunos insumos industriales.
Entre ellos estaba la obra de planta de cemento de Ancap en Minas cuyo costo primario fue estimado en US$ 21 millones. Sin embargo, el proyecto que comenzará a ejecutarse en 2012 terminará demandando US$ 30 millones.
Hasta ahora, un decreto de 1985 regulaba e imponía ciertas restricciones a la importación de insumos y maquinaria para la ejecución de licitaciones internacionales. Esta norma fijaba un régimen arancelario particular para la importación de los mencionados bienes que inhibe su ingreso bajo el régimen de admisión temporaria. Además fija un plazo para su permanencia en país en función del plazo de finalización de las obras.
"La existencia de alguna de las restricciones consagradas en el régimen anterior puede redundar en un alza de los costos de ejecución de las mencionadas obras públicas y en consecuencia, en un injustificado perjuicio para el Estado", dice el considerando del nuevo decreto del Ejecutivo. Los bienes para las obras podrán ampararse bajo el régimen de admisión temporaria por hasta 90 días, a partir de la culminación de las obras.