Los expertos en materia de mercado laboral consultados por El País señalaron a los niveles de formación que brinda el sistema educativo como una limitante en el largo plazo para resolver la dificultad de encontrar personal para cubrir los puestos demandados.
"La educación está demasiado desconectada del mundo del trabajo y con resultados que se ven. Hay una falta de eficacia y de eficiencia y una velocidad (de los cambios) que no se adapta al mundo laboral en que vivimos", dijo el gerente de la consultora Advice, Federico Muttoni.
No obstante, dijo que este es el mismo debate que se está dando en Estados Unidos en la actualidad. "El trabajo ha cambiado mucho y muy rápido, muy influenciado por la tecnología", explicó.
Por otra parte, dijo que le llamó la atención que los cupos de inscripciones en la Universidad del Trabajo (UTU) sean significativamente menores a la demanda. "No haría tantos cambios en diversidad (de la oferta de carreras) pero sí ampliaría la capacidad. Hubo colas para inscribirse en algunos centros. Es clarísima la demanda, démosle más cupos. No puede ser que en un Uruguay productivo haya una limitante en la educación productiva", dijo.
Por su parte, el gerente de servicios profesionales de Manpower, Neker de la Llana, sostuvo que los "niveles de deserción en Secundaria preocupan". El experto alertó que, "si no avanzan en el desarrollo de sus conocimientos, muchas personas verán muy lesionadas sus posibilidades de obtener empleos de calidad".
Además, mencionó como "uno de los puntales estratégicos" a nivel laboral atender los niveles de formación terciaria y universitaria. "Nuestro país no se va a destacar por el volumen de personal, la apuesta es al desarrollo de habilidades en personas con más de 12 años de estudio", indicó. "Eso requiere otros niveles de esfuerzo, con políticas de mediano y largo plazo", remarcó.
En tanto, la responsable de selección de la consultora Adecco, Jimena Irigaray, dijo que "hoy no es suficiente terminar Secundaria" para insertarse en el mercado laboral. "Se sale con un conocimiento básico pero no es suficiente para acceder a cargos de nivel medio-bajo", explicó. Como ejemplo, dijo que para ser recepcionista las empresas piden un nivel cultural que es excluyente, ya que estos puestos son "la cara de la empresa".