La presión tributaria -es decir el peso de los impuestos en todo lo que produce la economía en un año- subió en 2011 respecto a 2010, según datos de la Dirección General Impositiva (DGI) publicados en el Boletín Estadístico 2011 del organismo.
El año pasado, la presión tributaria llegó a 18,03% del Producto Interno Bruto (PIB) mientras que en 2010 había sido de 17,91% de la economía.
Esto toma en cuenta la recaudación neta de la DGI (a los ingresos del organismo se les restan las devoluciones de tributos a la exportación y los créditos que reciben los contribuyentes) y deja afuera otros impuestos como por ejemplo, los que cobran las intendencias.
El de 2011 es el segundo mayor guarismo de presión tributaria desde 1997 (año en el que empieza a llevarse el registro por parte de la DGI), ya que el primero fue el 18,10% del PIB de 2009.
La recaudación neta del organismo en 2011 fue de $ 162.663 millones (unos US$ 8.426 millones). Si eso se dividiera entre todos los uruguayos, cada ciudadano abonó en promedio $ 48.288 (unos US$ 2.501) por concepto de tributos recaudados por la DGI el año pasado. En 2010, con una recaudación neta de $ 141.620 millones, cada uruguayo abonó en promedio $ 42.191 (US$ 2.104, porque el dólar estaba más alto).
¿Cuánto dinero gasta el organismo para llegar a ese nivel de recaudación? En 2011, la relación de recaudación sobre erogaciones bajó respecto a 2010 y alcanzó el menor valor desde 2005, año en que se realizó la reforma de la DGI que supuso un régimen de dedicación exclusiva para sus funcionarios con fuertes aumentos en los salarios.
El año pasado el ratio de egresos sobre recaudación fue de 0,98%, mientras que en 2010 había sido de 1,06%, en 2009 de 1,02%, en 2008 de 1,04%, en 2007 y 2006 de 1,12% cada año y en 2005 de 0,86%.
Esto significa que por cada $ 100 que ingresaron al organismo en 2011, la DGI gastó poco menos de $ 1 en recaudarlos.
Los gastos operativos que tuvo el organismo en 2011, estuvieron explicados básicamente por las retribuciones personales que representaron el 70.7% de los mismos. El rubro que le siguió fue el de las cargas sociales con 15,5% del total.
En servicios no personales a la DGI se le fue el 5,9% de las erogaciones, mientras que gastos extraordinarios explicó el 2,1% de los egresos.