BUENOS AIRES | FERNANDO NOLE
La polémica desatada entre Uruguay y Argentina por la instalación de dos plantas de producción de celulosa sobre las márgenes del río Uruguay tomó ribetes insólitos al empezar a circular rumores de movilización de tropas argentinas en Entre Ríos, amenazas de bomba en el consulado de Uruguay en esa provincia y versiones que indican que desde Argentina podrían introducirse en Uruguay explosivos para llevar adelante un atentado vinculado al asunto. Los movimientos militares fueron desmentidos y la bomba en el consulado fue una falsa alarma, pero las fuerzas de seguridad de ambos países reforzaron la vigilancia en los puentes internacionales para prevenir el hipotético ingreso de explosivos.
Ayer vecinos de Gualeguaychú protestaron frente a la sede de la cumbre de cancilleres del Grupo de Rio en Buenos Aires —donde hoy los cancilleres Reinaldo Gargano y Rafael Bielsa se reunirán para discutir la instalación de las plantas— con carteles en los que se podía leer "Si a la vida, no a las papeleras", "Tabaré la vida sana gime por tu culpa", entre otros.
A todo esto, el gobierno argentino afirmó ayer que las acciones que ha emprendido para detener la construcción de dos papeleras "no pueden ser interpretadas como medidas dirigidas a obstaculizar las inversiones y la generación de empleo".
"Las acciones del gobierno tienen como objetivo la preservación del ecosistema", dijo en un comunicado la cancillería argentina, en relación con el conflicto suscitado por la instalación de dos plantas de celulosa a orillas del río Uruguay, que numerosos pobladores y organizaciones de la región consideran contaminantes.
Cuando llegó a la sede del encuentro Gargano dijo a el País que "la situación con Argentina se arregla conversando y bajando la voz". El canciller sostuvo que la reunión con Bielsa no está pactada, pese a lo cual dijo,"vamos a vernos y vamos a reunirnos".
RUMORES. La embajada argentina en Montevideo salió a desmentir "categóricamente" la movilización de tropas ya que las mismas carecen de "todo fundamento y racionalidad", dice un comunicado divulgado ayer.
Por su parte, Gargano calificó como "lamentables rumores" esa versión y la de la bomba en el consulado en Gualeguaychú.
Mientras tanto, en los puentes internacionales de Paysandú y Fray Bentos se intensificaron los controles ante versiones que indicaban que "podrían cruzarse explosivos" desde la Argentina dijeron fuentes policiales y de Prefectura. Sin embargo, fuentes vinculadas a organismos de seguridad uruguayos estimaron que estas versiones son parte de una campaña de desinformación originada en Argentina por los grupos que se oponen a los emprendimientos.
Por su parte, grupos que manifestaron ayer frente a la sede del encuentro del Grupo de Rio, liderados por el intendente de Gualeguaychú, Daniel Irigoyen, entregaron a funcionarios de la Cancillería argentina una carta para que la reciba Gargano en la que exigen que Uruguay "cumpla el tratado bilateral del río Uruguay, que dice que no se puede contaminar ninguna de las dos márgenes".
Gargano dijo a El País que Uruguay sigue adelante con la instalación de ambas plantas porque "hay cinco estudios ambientales que las habilitan". A ello agregó que ayer el gobierno español entregó a la empresa ENCE, cuestionada junto a la finlandesa Botnia, un certificado de "máxima calidad" ambiental.
ACCIONES. Los grupos locales que rechazan la instalación de los emprendimientos marcharán hoy hacia Montevideo en una cruzada que denominaron "Salvemos a Fray Bentos", mientras que para el domingo en Gualeguaychú los activistas argentinos anuncian corte de ruta.
Esta mañana partirá un ómnibus desde Fray Bentos que recorrerá distintos puntos del país hasta llegar al final de la tarde frente al Palacio legislativo "en defensa del agua y de la vida y contra la instalación de las papeleras", allí los manifestantes esperan ser recibidos por los legisladores.
Los organizadores aseguran que cuando lleguen a Libertad, San José, se sumarán a la caravana integrantes de varios movimientos ecologistas de Montevideo. (Producción: Sandra Kanovich y Jorge Luis Vittori)
Anillo energético
El Gobierno de Bolivia ratificó ayer en Buenos Aires su voluntad de "participar activamente" en el proyectado "anillo energético", que permitirá integrar las reservas gasísticas de América del Sur.
El canciller boliviano, Armando Loaiza, que participa en las reuniones del Grupo de Rio, aseguró que su país "tiene que jugar un rol" en cualquier iniciativa energética del continente y dijo que su Gobierno "ha aclarado debidamente esta posición" en la reciente Cumbre Andina.
"En Bolivia ha habido un intenso debate sobre este dibujo de integración energética que se está proyectando y, si bien en principio intervinimos como observadores, ahora ya tenemos la información necesaria y participamos de manera activa", indicó el canciller EFE