Concursos bajaron pero ven trabas en salvataje de firmas

Lideco. Afirman que empresarios esperan a último minuto

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Para la Liga de Defensa Comercial la ley de Concursos tiene dificultades "prácticas" que dificultan el salvataje de empresas que podrían ser viables. Además los empresarios no utilizan la herramienta hasta que tienen "la soga al cuello".

En el año 2011 hubo 28 empresas presentadas a concursos, 23 de los casos fueron voluntarios (es decir las firmas lo solicitaron) y en los otros cinco fue "necesario" (uno o más acreedores lo pidieron), según datos de la Liga de Defensa Comercial (Lideco) presentados ayer en una charla ante periodistas.

La cifra de 2011 es 30% inferior a la de 2010 cuando se habían solicitado 40 concursos.

Probablemente "en 2010 se hayan visto los efectos de la crisis (internacional de 2008)" en las empresas, señaló el director gerente de Lideco, Bernardo Quesada. Desde que entró a regir la nueva ley de concursos y reorganización empresarial en 2008 se presentaron 105 solicitudes de concursos. En 20 casos se presentaron convenios de pago (uno corresponde a 2011) y en 33 casos hubo decretos de liquidación de la empresa (no hay ninguno en 2011).

Más allá de los números, Lideco ha detectado que varios aspectos de la ley generan problemas en la "práctica" que impiden que los acreedores cobren en forma eficiente, que se salven empresas que son viables, que hace muy largos los plazos para definir la situación, entre otros aspectos.

Uno de los objetivos de la nueva ley fue asegurar la continuidad de las firmas que son viables pero atravesaron por dificultades mediante la venta en bloque de la unidad productiva. En vez de rematar los bienes por separado, la ley prevé que se puedan vender en bloque.

Hay "diferencias con la interpretación" de esa posibilidad señaló el responsable de Servicios Jurídicos de Lideco, Fernando Cabrera. Por ejemplo, la ley prevé que el inversor que compre en bloque la empresa quede liberado de las deudas pero con respecto a las que tienen garantías hipotecarias o prendarias es poco clara y eso lleva a que no se concrete.

Desde 2008 "hubo solo dos casos que resultaron exitosos" de venta en bloque de una firma, indicó Cabrera. Uno fue el de farmacias Calveira -que fue adquirida por Farmashop- y otro el de un edificio de apartamentos.

Otro problema es que no se pueden celebrar convenios entre acreedores y deudores en cualquier etapa del concurso, lo que Lideco propone corregir mediante un proyecto de ley.

Además, el "cumplimiento o incumplimiento del convenio queda en manos del deudor que establece `voy a pagar a quien quiero, como quiero y cuando quiero`" aseguró Cabrera. Por eso Lideco propone en el proyecto de ley que se establezcan fechas ciertas de comienzo de pago y la designación de "un tercero ajeno al concursado" para que actúe como agente de pago.

Quesada señaló que otro inconveniente es la cultura de los empresarios, ya que "la mayoría" de las firmas "que se presentan" al Concurso "es para ser liquidadas".

"No está el concepto del concurso ante problemas coyunturales" que permite "salvar a una empresa que es viable", agregó. Eso no solo pasa en Uruguay y se da por "las dificultades del empresario de admitir su propio fracaso y las dificultades que le acarrea (el concurso en cuanto a calificación crediticia y reputación) hace que se presenten tarde", afirmó.

El proyecto fue presentado al ministro de Economía, Fernando Lorenzo quien quedó en analizarlo y está de acuerdo en que tienen que haber cambios a la ley.

Cheques sin fondos

"Empezamos a ver algunas complicaciones" en empresas ya que las cuentas suspendidas que "venían con tendencia a la baja" se empezaron a "incrementar" desde mediados de 2011 respecto a a igual período del año previo, dijo el director gerente de Lideco, Bernardo Quesada. Igual "no son cifras sustanciales", dijo.

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