LUCÍA BALDOMIR
Asesores en inversiones aseguran que en 2009 no faltarán los ganadores de la crisis que aprovechen la baja de precios y lleguen a comprar empresas ni los que buscarán deshacerse de activos para lograr liquidez. Aún así, no se verá lo de años atrás.
Si bien con la crisis internacional podría pensarse que los empresarios están con la mira puesta en reestructurar su negocio, anunciar despidos o cerrar empresas, cuatro firmas asesoras en inversiones consultadas por El País tienen al menos dos clientes para los que están trabajando en compras de empresas en Uruguay o venta de sus operaciones locales.
Plantean que aún con crisis en el mundo, todavía quedan interesados en estructurar nuevos negocios o transacciones de fusiones y adquisiciones ya sea porque resultaron ganadores, porque ven posibilidad de comprar barato o porque prefieren deshacerse de lo que tienen.
Aún así están quienes consideran que el boom de compras que se vio los años anteriores no se repetirá.
"Lo que pasó antes fue porque había liquidez y crédito. Empresas brasileñas que con el desarrollo del mercado accionario se les generó una fuente de liquidez para crecer vía compra de activos. Pero eso se acabó; no lo vamos a ver por bastante tiempo salvo contadas excepciones", dijo a El País Martín Lombardi, asesor de Gap Consultores.
Ya en 2008 no se vio el volumen de fusiones y adquisiciones que se habían registrado en 2006 y 2007 con la compra de empresas históricas en Uruguay dentro del sector agropecuario, comercial o de instituciones bancarias (ver recuadro). Más bien se dio un aprovechamiento de negocios particulares que resultaron atractivos para los empresarios.
En 2006 unas 20 empresas cambiaron de manos de las cuales sólo 12 de ellas movieron US$ 350 millones. Brasil había atacado fuerte y pisó más el acelerador en 2007 multiplicando el total invertido en 2006.
El 2008 "no fue un año malo", dijo a El País Nicolás Juan, socio de Guyer & Regules, el problema es que "a partir de septiembre se paró". Para Juan el 2009 "va a ser un año de oportunidades y van a comprar los que estén líquidos". Si bien considera que serán pocos los extranjeros que compren empresas en Uruguay, cree que puede haber uruguayos que "salieron del negocio antes, están líquidos y ven una oportunidad en el sector y pueden decidir entrar" porque conocen el negocio. También puede ocurrir que empresas extranjeras decidan deshacerse de sus posiciones en el mercado local y éstas sean compradas por uruguayos, dijo el socio de Guyer & Regules. Pero aclaró que "los extranjeros no van a regalar las empresas que compraron".
PRECIO. Llegar al valor justo del activo es todo un tema en tiempos de crisis. En los últimos meses se venían trabajando ventas de empresas nacionales a extranjeras a precios "que no se podían creer", comentó un consultado; sin embargo, ahora los compradores dicen que no están dispuestos a pagar ese valor por el mismo activo.
"Es difícil que sin mucha liquidez y con valores de los activos que todavía no se ajustaron haya muchas fusiones y adquisiciones en 2009 porque el vendedor no va a querer regalar a su empresa y ningún comprador va a querer convalidar la compra al precio actual", dijo Lombardi de Gap Consultores.
Paul Elberse socio director de Ficus Capital dijo a El País que varios inversores institucionales financieros "vieron que en otros países podían comprar más barato y que tenían mayor liquidez en las operaciones y una mayor escala de mercado". Elberse dijo: "¿Acá compras una empresa y después qué haces? No es tan fácil llevarla a la bolsa o que otro inversor la compre".
Para el socio de Ficus Capital se está llegando a un punto en que "las compras van a ser menores porque los vendedores se pusieron muy exquisitos". Dijo que hay empresas con las que han conversado que están reconsiderando el nivel de precios "y están considerando transacciones a precios más razonables".
FUTURO. De cara al próximo año Ficus considera que hay tres polos en donde se pueden encontrar fusiones y adquisiciones. Los fondos de inversión que están "buscando agresivamente oportunidades" (en donde ellos trabajan en dos transacciones), empresas grandes del mundo que tienen negocios en Uruguay y buscan en su rubro para ampliar negocios y personas con mucho capital que "perdieron fortunas con la crisis y ahora tienen un estado psicológico en el que no quieren invertir en papeles sino en activos que puedan disfrutar".
En ese sentido, Elberse dijo que varios europeos llegarán en las próximas semanas para ver propiedades en el Este del país vinculadas a la producción de vinos, arándanos y granos donde hay "muchos nichos chicos interesantes".
Según el director de Ferrere Abogados, Daniel Ferrere, se visualizan dos tendencias para el mercado de fusiones y adquisiciones en Uruguay: "las empresas que quedaron sumamente endeudadas y están tratando de deshacerse de activos que no son de buena calidad" -en donde trabajan en dos ventas grandes- y las compañías que resultaron ganadoras que "están saliendo a comprar".
Elecciones están en la mira
En las últimas semanas algunos asesores en inversiones recibieron consultas de empresarios del exterior sobre lo que podría llegar a ser un gobierno con José Mujica como presidente. En todos los casos coinciden en que el hecho de que el gobierno actual sea de izquierda quita peso a la incertidumbre que generan los comicios. Paul Elberse, de Ficus Capital, comentó que empresarios del exterior han asociado "el miedo de un gobierno con Mujica con el tipo de miedo que les generaba (el presidente brasileño) Lula". Pero aclaró que ellos mismos observan que la conducción "no tuvo un cambio radical" y que en el caso uruguayo el Frente Amplio "ha hecho una excelente gestión" por lo que "no preocupa tanto" quién gane. "El simple hecho de que el crecimiento sea por arriba del 10% le abre los ojos a los inversores" y existe "una diferencia de cómo se están haciendo las cosas respecto de Argentina", agregó.
Nicolás Juan de Guyer & Regules fue más cauto al momento de definir la percepción externa. Dijo que el hecho de que se trate de una "elección muy polarizada" hace que hasta no saber "el modelo de país" al que se apuntará no se defina una inversión.
Varios cambiaron de manos
En 2008 Zanella Argentina compró la uruguaya Cibana por US$ 2 millones y el Grupo Bavarian Motors compró Camur, importador exclusivo de BMW. La multinacional de origen estadounidense, Volt, adquirió la consultora local Advice y el grupo CBS Corporation compró por US$ 110 millones la empresa de publicidad exterior IOA cuya oficina central se encuentra en Uruguay bajo el nombre de Heres. A su vez, brasileños se quedaron con Saceem y un grupo de empresarios sanducero-argentino compró el Gran Hotel Paysandú.