El freno que registró la economía local en el primer semestre, repercutió en un nuevo descenso de las importaciones de mercaderías, de 28,5% en junio, lo que significó el sexto mensual consecutivo, según las cifras divulgadas ayer por el Banco Central (BCU).
Dicha tendencia a la baja estuvo asociada a la fuerte retracción que mostraron las compras al exterior de bienes de capital -la mayor en lo que va del año- y también a nivel de las importaciones de crudo.
Concretamente, las importaciones totalizaron a valores CIF -incluye el costo del seguro y del flete hasta la aduana local- US$ 625,1 millones ese mes, una cifra 28,5% inferior a los niveles de junio de 2008.
Con los seis retrocesos mensuales interanuales -frente a iguales meses de 2008- las importaciones de bienes acumularon una caída de 32% en la primera mitad del año.
A su vez, en los últimos doce meses las importaciones de bienes mostraron un descenso, aunque no tan pronunciado: de 4,5%.
Según el destino económico, la baja más significativa el mes pasado se dio a nivel de las importaciones bienes de capital, que tuvieron la caída más importante en lo que va del año (-50,7%).
Esto se explicó por la fuerte caída, de 83%, registrada por las compras de equipos de transporte del sector privado.
Esto tiene relevancia en la medida que genere un freno en las decisiones de inversión de las empresas locales y comprometa el sostenimiento del crecimiento económico en el largo plazo.
En tanto, las importaciones de bienes de consumo, no tan esenciales para el crecimiento a mediano plazo, fueron las que presentaron la baja de menor magnitud en junio, de 7,4%.
Las compras de bienes de consumo duradero experimentaron la baja más pronunciada (-35%) al interior de este grupo, durante el mes pasado.
Brasil fue el principal país de origen de las importaciones locales concentrando el 19,1% del total.
En segundo lugar se ubicó Argentina, con el 13,4% de las compras totales, mientras que el tercer país origen fue Venezuela con el 13,4% del total.