En un sistema que potencia los buenos incentivos la gente da lo mejor de sí; en cambio en un sistema donde los incentivos para mejorar son escasos o nulos la gente revela lo peor de sí. No estoy inventando la cuadratura del círculo… simplemente constato a través de recientes experiencias que el estímulo fomenta, alienta, hace posible las inversiones.
Y porqué se necesita el acicate? Porque somos un país caro, los números son muy finitos y es precisamente esa situación la que determina que muchas veces el promotor en este caso, espere mejores vientos para la inversión siempre millonaria que piensa concretar.
En ese contexto el anterior gobierno aprobó con una mirada muy astuta, sendas normas jurídicas que precisamente incentivaron al sector. Cumpliendo con su palabra empeñada, a través del entonces Presidente electo Luis Lacalle Pou, los decretos sobre vivienda promovida y megaproyectos fueron virtuosos y comenzaron a dinamizar cierta inercia que se venía gestando.
Y es precisamente en esa línea de inversión y consecuentemente generar empleo, donde van dirigidas estas líneas.
Sin dejar de reconocer el vínculo directo que existe con el actual gobierno y el respeto y deferencia en el recíproco trato, hemos abogado por aquellos promotores privados que invierten desde tiempos inmemoriales, generación tras generación lo vienen haciendo, y que no han recalado en la vivienda promovida y que por otra parte invierten en proyectos inmobiliarios de menor porte que los establecidos para los megaproyectos, son los que no han
sido contemplados (no lo hemos planteado al gobierno actual, sí al de Lacalle Pou).
Se me dirá…”vivienda promovida pueden hacer” y tal vez en algún momento acontezca, pero el target tradicional de estas decenas y decenas de promotores está establecido en zonas donde no llegan los efectos de la vivienda promovida. Por decirlo en forma grotesca, Avenida Italia al Sur.
Proyectos de mil metros cuadrados en adelante que implican también una importante inversión y la ocupación de puestos de trabajo. Y cuyo importe no llega al mínimo que requieren los megaproyectos.
Respecto a vivienda promovida se ha entendido que en términos generales era buena cosa mantener las reglas de juego con más incidencia del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), el plan Entre Todos es resorte del MVOT y nos dijo la ministra Paseyro que prestamente habrá una nueva reglamentación del citado plan.
Se ha actuado satisfactoriamente en Megaproyectos, manteniendo el límite de la inversión hasta fines del 27 (algo así como 5 millones de USA), aspecto que supimos sugerir en el citado MEF.
Que la frazada es corta, está claro. Pero que la promoción privada, dinamiza, también. Y que absorbe mano de obra, es un dato, sustancialmente en los tiempos que vivimos.
Lo que se exonera, por un lado, se suple con creces con todo lo que genera… la manida frase del “círculo virtuoso de la obra…”. Todo para ganar-ganar.