Columna de APPCU: de cal y de arena

Se firmó el pasado 3 del corriente mes un preacuerdo del convenio colectivo del sector Construcción.

Aníbal Durán; Anibal Duran; APPCU.
Aníbal Durán.

Intrincadas negociaciones que llevaron meses para acentuarse el diálogo en la recta final por estos días, con sesiones maratónicas que orillaron las 24 horas negociando.

Nuestros representantes allí estuvieron capeando el temporal y alzando respetuosamente la voz de la gremial.
Pero claro está, no existe conformidad con lo suscrito. De allí el título de la nota.

Tenemos claro que la transacción supone otorgarse recíprocas concesiones, pero esta vez el platillo no estuvo muy equilibrado.
Principiemos por manifestar que la titularidad en la firma del convenio, lo tienen la Cámara y Liga de la Construcción. Señeras instituciones de más de 100 años que representaban solas al conglomerado del sector. Pero dicha realidad ha cambiado desde el año 1990 en que nació APPCU (y años después surgió CICE)

Por qué sucedió? Sencillamente porque los promotores privados (después llamados así), actuaban dispersos y no estaban representados. Nos referimos a la obra privada. Quiénes eran y son los dueños de las obras (como refiere la ley 14411)? El Estado, promotor público y precisamente el promotor privado que tiene una tarea ímproba en todo el desarrollo de un proyecto inmobiliario privado. Comenzando por INVERTIR en aquél. Si no hay inversión NO HAY DESARROLLO INMOBILIARIO del tenor que sea éste.

El promotor no trabaja para terceros. Ocasionalmente puede tercerizar la construcción del proyecto, pero ese es otro aspecto. Vaya razón para salir a la palestra como lo hicimos.

Mucha agua ha corrido debajo del puente y siempre hemos estado participando de los convenios, reitero con nuestra tarea secundaria.

Seguramente ya en el convenio del 23 y en éste, en los hechos comenzamos a tener un protagonismo sustancial, somos escuchados.
Ya se saben los resultados de este PRE ACUERDO alcanzado.

Bueno es expresar que las cuatro gremiales empresariales, vigorosamente marcaron sus anhelos (y hubo disensos).
Como gremial también participamos de la idea del SUNCA de trabajar 40 horas. Atendemos sus razones. Pero entonces también decíamos de pagar por dichas 40 horas.

No fue posible. Sí logramos y actuamos en varios aspectos de consuno con la Liga de la Construcción y CICE, gremial del este de nuestro país. Junto con nosotros y las dos gremiales citadas, y la CCU, se implementó en el pre acuerdo lograr licuar los efectos de esa hora menos que se trabaja a partir del año entrante, en cuatro años hasta el 28/1/30. Es un paliativo.

Asimismo, propugnamos tener un convenio de largo alcance y efectivamente se logró con una duración de 60 meses. También con consenso. Dicho plazo permitirá seguramente trabajar en un proceso de paz laboral, ratificado por el preacuerdo mencionado en el artículo 19 cuando expresa… “que se canalizarán las diferencias mediante los mecanismos de diálogo, conciliación y negociación previstos, ANTES de promover medidas que puedan afectar el normal desarrollo de la actividad”.

APPCU

La plataforma del sindicato era muy extensa y logramos por un lado no aceptar alguna reivindicación y por otro, se derivaron reclamos del SUNCA hacia los fondos sociales.

Por supuesto también el Estado, el promotor público por excelencia, seguramente se las verá tiesas para cumplir con alguno de sus objetivos, en función de lo expuesto.

No estamos en condiciones de cuantificar como impactará lo suscrito en los futuros emprendimientos de los promotores, ya que el mercado no estaría permitiendo trasladar estos aumentos a los precios de venta.

El título de la nota y la literatura a propósito de la misma, NO es abarcativa de todo un proceso muy complejo, apela a una breve reseña. NO ESTAMOS CONFORMES CON LO LOGRADO, sí y se reitera, ayudamos a paliar una situación que podría haber sido más adversa.

Pero lo sucedido, una vez que se consolide, es otro mojón de una industria de la construcción, tentáculo imprescindible de un abanico profuso de participantes, que está coadyuvando gracias sustancialmente a la obra privada, al crecimiento del país y prestos a continuar en este derrotero a pesar de obstáculos mencionados.

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