Los beneficiarios de subsidios forestales que tengan partidas atrasadas recibirán certificados por esa deuda que podrán transmitir a un tercero o utilizarlos para la compra de inmuebles en poder del fondo de liquidación del Banco de Crédito.
La deuda que tiene el Estado por subsidio forestal —que vence en 2007— se ubica en el entorno de U$S 18 millones y U$S 20 millones. Según el decreto que habilitó la operativa el abatimiento de la deuda debe considerarse "prioritariamente" ya que el "cumplimiento de las normas legales aplicables asegura la estabilidad de las inversiones realizadas y fomenta la realización de nuevos emprendimientos".
El estado cederá el equivalente a cobrar por la venta de los inmuebles en poder del fondo de liquidación para pagar las deudas del subsidio ya que "las partidas financieras" para atender el subsidio que dispone el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca "no son suficientes".