Brasil podría eliminar su pobreza extrema para el año 2016 si mantiene las tendencias sociales alcanzadas en los últimos seis años de reducción de la desigualdad y mejora de los indicadores sociales, vaticinó ayer un organismo oficial.
Un estudio del Instituto de Pesquisas Económicas Aplicadas (Ipea) señaló que desde 2003, cuando asumió el poder el presidente Lula da Silva, la pobreza extrema ha caído en promedio 2,1% anual, mientras que la desigualdad social (diferencia de ingresos entre ricos y pobres) lo hizo 0,7%.
De mantenerse ese nivel de reducción, Brasil llegaría a 2016, año en que Rio de Janeiro será sede de los Juegos Olímpicos, prácticamente sin pobreza extrema.
"Si se proyectan los mejores desempeños brasileños alcanzados recientemente en términos de disminución de la pobreza y de la desigualdad para el 2016, el resultado será un cuadro social muy positivo``, señaló el informe.
La pobreza extrema se define por ingresos familiares equivalentes a la cuarta parte de un salario mínimo. El salario mínimo es de 510 reales (US$ 293). AP