El Bovespa, que la semana pasada había ganado un 4,7%, abrió ayer con un fuerte ritmo y cerró en 16.050 puntos, 151 enteros (0,95%) más que los registrados el viernes último.
El principal indicador de la plaza de Sao Paulo no rompía la marca de los 16.000 puntos desde el 9 de marzo de 2001, cuando cerró con 16.123 unidades.
Según los analistas, la sesión de ayer fue una continuación del buen humor que reina en la plaza paulista desde el mes pasado, alentado por el avance en el Congreso de la reformas estructurales y la baja de los intereses brasileños.
El mercado espera optimista la reunión que sostendrá la próxima semana el Banco Central para analizar los efectos de su política monetaria sobre la economía, y la mayoría de los especialistas confía en que habrá una reducción de, al menos, un punto y medio en la tasa de referencia Selic, que está en el 22% anual.
Esa perspectiva, y el abundante flujo de dinero que está llegando a la bolsa, ayudaron al Bovespa a mantenerse arriba, pese a que algunos expertos consideran que hay margen suficiente para una retirada de ganancias.
En el mercado cambiario, el dólar subió presionado por el vencimiento de una deuda de U$S 1.400 millones del gobierno brasileño, que se hará efectiva el 17 de este mes. La divisa estadounidense cerró con alza de 1,34%, cotizada a 2,945 reales.
Por su parte, el índice Merval de las acciones de las empresas líderes que se cotizan en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires cerró ayer con un alza de 0,5%, a la espera de definiciones en la negociación entre Argentina y el Fondo Monetario Internacional.
WALL STREET. El optimismo y la tendencia alcista se mantuvo ayer en Nueva York, pese a la preocupación de los inversores sobre la salud del mercado laboral y la marcha de la mayor economía del mundo.
El Dow Jones de Industriales ganó 0,87%, en tanto que el índice general del mercado electrónico Nasdaq avanzó 1,64%.
El Departamento de Trabajo informó el viernes que la economía de Estados Unidos, pese a disminuir su tasa de desempleo desde el 6,2% al 6,1%, perdió en agosto otros 93.000 puestos de trabajo.
Esto indica que cada día son más y más los estadounidenses que ya no forman parte de la fuerza laboral, pues se han retirado o se han cansado de buscar trabajo en vano.
Esta mala noticia hizo que las bolsas detuvieran su carrera de alzas, que las había llevado a alcanzar el jueves el nivel más alto del año, y los analistas esperaban que la caída de los mercados continuara ayer.
Pero los buenos comentarios de una serie de empresas de inversión respecto a las acciones de empresas de los sectores financiero y tecnológico impidieron la baja de los mercados y llevaron los índices a terreno positivo.
EUROPA. El índice DAX 30 de la Bolsa de Francfort cerró con alza de 0,9% beneficiado por la apertura alcista de Wall Street y la buena evolución de los valores del sector financiero. El FTSE 100 londinense avanzó 0,82%, en tanto el CAC 40 de París subió 0,5%.