Hace algunos días leímos en una publicación internacional valiosos comentarios y sugestivas reflexiones de un alto ejecutivo de una de las principales empresas navieras del mundo que por tratarse del cargo que ocupa, por su experiencia y por sus conocimientos, son percepciones que más allá de lo racional son de recibo y vale la pena tener en cuenta. Partiendo de la hipótesis que el petróleo que consumen los barcos en el mundo, contribuye a mantener verde el medio ambiente por menor emisión de gases, tendríamos que admitir que el transporte marítimo es el sistema más amigable para la preservación de la ecología, dice este ejecutivo. Así que para hacer una evaluación de estas cosas o de los impactos ambientales lo mejor sería tomar el ciclo completo del petróleo y no sólo la etapa de transporte marítimo. Y esto es bien interesante porque para marcar las conveniencias del transporte marítimo lo extrapola con el transporte terrestre y aéreo y así dice: "Más aún transportar atún por avión desde España a Japón las emisiones de carbón marcan un impacto 16 veces mayor. Y en esta cadena del transporte, los zapatos desde Indonesia hasta el Norte de Europa, los últimos 20 kilómetros por tierra producirán, más carbón que el viaje marítimo por barco".
Por eso la mayor preocupación de todos ahora es negociar o discutir para hallar fórmulas a fin de reducir la polución ambiental generada por los barcos particularmente el Nox y Sox (sulfuros, bióxido de nitrógeno, etc), pero inevitablemente también tendremos que hablar del CO (monóxido de carbono). Todo esto lo hemos dicho a favor del transporte acuático toda vez que nos hemos referido al transporte de la Hidrovía Paraná-Paraguay la conveniencia por encima del transporte automotor.