La corredora de bolsa Custodia de Valores Mobiliarios (CVM), que perdió cerca de US$ 100 millones de inversiones de clientes, será disuelta y liquidada por resolución del Banco Central (BCU).
CVM, junto a United Brokers, fue intervenida primero el pasado 5 de julio y un mes después se desplazó a sus autoridades: Sara Goldring (presidenta y principal accionista de ambas firmas), Martín Cukier y Daniel Cukier (ambos hijos de Goldring).
Ahora, el directorio del BCU (regulador y supervisor del mercado de capitales) encomendó a “la Bolsa de Valores de Montevideo, en su calidad de interventor de CVM, la notificación a los clientes de sus saldos”.
Además dispuso “la disolución y el consiguiente estado de liquidación en sede administrativa de CVM”.
Para esto último, designó “en carácter de liquidador delegado del BCU en Custodia de Valores Mobiliarios, a la Liga de Defensa Comercial (Lideco) quien, en el ejercicio de sus funciones como liquidador delegado, tendrá las más amplias facultades que le asigna la ley”, estableció la resolución del Central.
Fuentes cercanas al proceso dijeron a El País que ahora Lideco debe definir los procedimientos de verificación de cuentas de los damnificados, una vez que estén definidos comunicárselos y empezar a evaluar caso a caso.
A diferencia de un concurso de acreedores tradicional, donde los activos se reparten a prorrata entre los acreedores, aquí se toma a cada cliente, se ven los activos que hayan quedado y se procede a su devolución.
En algunos casos puede ser que no haya nada y en otros puede darse que recuperen todo o gran parte de sus inversiones, indicaron las fuentes.
Es que con Goldring al frente, CVM realizó operaciones de venta de opciones put a precios de ejecución mucho más altos que las cotizaciones de las acciones, subyacentes a los contratos de las opciones put. La cartera del 80% de los clientes de CVM pasó de un saldo total de US$ 110 millones al 30 de junio de 2021 a solo US$ 18 millones al 31 de mayo de 2022.
Las fuentes indicaron que en las cuentas de los clientes hay bonos, acciones entre otros instrumentos financieros y “muy poco” efectivo. Además de este proceso, han sido varios los inversores que han presentado reclamos contra Goldring y sus familiares en la Justicia penal, ante la posible comisión de delitos. El BCU también realizó una denuncia ante la Justicia penal.
Recientemente el Juzgado de Crimen Organizado estableció el embargo total de las cuentas en el exterior de Goldring y los otros accionistas de CVM, tras el pedido del estudio de abogados Donnángelo-Durán-Sasson que representa a un grupo de unos 100 damnificados por la corredora. Lograron identificar unos US$ 20 millones.