La emisión de cheques sin fondos pronunció su tendencia a la baja entre abril y noviembre, en línea con la mejora de la economía local y de los controles de los bancos de plaza.
Las cuentas bancarias suspendidas por falta de fondos para el pago de cheques emitidos sumaron 317 en los seis meses cerrados en noviembre, según datos de la Liga de Defensa Comercial (Lideco) a los que accedió El País. Esto supone una baja de 19% con respecto a igual período de 2009.
Si se consideran también las cuentas clausuradas, el total asciende a 519 y el descenso interanual es de 13%.
El director gerente de Lideco, Bernardo Quesada, dijo que "la plaza ha estado más tranquila y con menor morosidad". Lo atribuyó al crecimiento de la economía local y, por otro lado, a un mayor control de las empresas y de los bancos al otorgar cuentas.
En el semestre cerrado en junio, había 434 cuentas suspendidas, finalizado a julio la cifra subió a 428, bajó a 409 en agosto y luego descendió a 389 a septiembre y hasta 381 a octubre. La suspensión de una cuenta bancaria es por seis meses y ocurre cuando se libra un cheque que no puede ser cubierto porque no existen fondos. El Banco Central (BCU) otorga un plazo de cinco días hábiles al titular de la cuenta para que cumpla con los pagos o de lo contrario procede a la suspensión. Ésta refiere a una sola cuenta bancaria, lo que permite a la empresa o persona mantener otras dentro del sistema financiero.
También puede ocurrir que se concrete una sanción mayor con la clausura de la cuenta corriente, que se produce cuando la emisión de cheques sin fondos y, por tanto, la suspensión de la cuenta, es repetida. En ese caso, el BCU elimina por uno o dos años la posibilidad de tener cuenta bancaria a nivel local.
Si se considera el año móvil cerrado en noviembre, las cuentas suspendidas totalizaron 821, es decir, 16% menos que en el mismo lapso de 2009. Contando además las clausuradas, las cuentas sin fondos totalizaron 1.129, 13% menos que un año atrás.
CONCURSOS. Las empresas que tuvieron dificultades para hacer frente a sus obligaciones financieras se redujeron en 2010 frente al año anterior, según Lideco. El año pasado hubo 27 ingresos a concurso, mientras que en 2009 habían sido 37, informó la empresa ayer.
Veintiún casos de 2010 fueron voluntarios (por la imposibilidad de cumplir con las obligaciones) y seis necesarios (solicitados por acreedores).
Las áreas de actividad en las que trabajan estas empresas son variadas: metalúrgica, construcción, agropecuaria, supermercados, inmobiliaria, educación, distribuidores de bebida y farmacias, entre otros.