LUCÍA BALDOMIR
Los trabajadores desempleados incrementaron sus exigencias a la hora de conseguir un empleo: más son los que buscan que el puesto tenga relación con la experiencia o los conocimientos adquiridos y una mayor proporción hace pesar el salario.
Aún en niveles de desempleo históricamente bajos, los trabajadores que no cuentan con un puesto de trabajo y buscan uno incrementaron sus exigencias para obtener un empleo y son menos los que afirman que no tienen condiciones.
Según el último informe de actividad del Instituto Nacional de Estadística (INE), a febrero el 53,6% de los desocupados afirmaba no tener exigencias a la hora de buscar un trabajo. La cifra es no solo inferior a la de enero (59,6%) sino sustancialmente menor a la de febrero de 2010 en que el 62,8% sostenía no poner condiciones para conseguir un puesto de trabajo, esto es, 9,2 puntos porcentuales más que en igual mes de este año.
En febrero el nivel de desocupación era del 6,3% de la Población Económicamente Activa (levemente superior al récord histórico de diciembre pasado con 5,4%), lo que representa que unas 108.796 personas no contaban con un empleo. En este sentido, las que no ponían condiciones al momento de conseguir un empleo en febrero eran unas 58.000.
¿Qué es entonces lo que requieren los que buscan un trabajo hoy?
Que el empleo sea acorde a los conocimientos o experiencia es un requisito con más peso. Mientras que en febrero de 2010 el 20,9% de los desocupados lo exigía, en igual mes de este año es el 27,4% el que lo señala dentro de las condiciones de empleo requeridas. La cifra de febrero, asimismo, es la más alta desde al menos enero de 2006 en que existen registros del INE en su página de Internet al respecto.
Si se considera en número de personas, los interesados en que el empleo se adecúe a su experiencia sumaba unas 30.000.
Otro aspecto importante para los desocupados es el de las condiciones salariales. A febrero, un 6% lo establecía entre sus exigencias lo que representa un incremento sustancial respecto a igual mes de 2010 en que alcanzaba al 1,9% e incluso respecto al promedio de 2010 en todo el país: 3,4%. En personas, eran unas 6.500 las que no estaban dispuestas a aceptar un empleo bajo cualquier condición salarial.
Por el contrario, los desocupados son menos exigentes sobre las condiciones del lugar de trabajo y sobre la posibilidad de contar con un horario flexible.
En el primer caso, apenas 1,6% lo planteaba como una condición, una cifra inferior a la de igual mes del año anterior e incluso a la del promedio de 2010 (en ambos casos 3,7%).
Sobre la posibilidad de contar con flexibilidad horaria, dentro de los desocupados son el 1,9% lo planteó como un requisito en febrero pasado. La cifra es la mejor desde al menos 2008 en que el INE cuenta con registros y se ubica muy por debajo del promedio anual de los últimos años que fue de 3,1% (2010), 4,2% (2009) y 4,7% (2008).
Los desocupados tienden a no darle mayor peso al aspecto del horario si se analiza la serie de requisitos del INE. En febrero pasado apenas el 3,5% señalaba que ponía como condición un horario especial al momento de aceptar un empleo. Esta cifra es levemente superior al 2,7% de igual mes del año anterior y levemente por debajo del 4,4% que, en promedio, lo expresó en 2010 como una condicionante.
Sí tiene más adeptos la condición de contar con una jornada de trabajo de baja carga horaria. En febrero esta opción fue marcada por el 6% de los desocupados, levemente superior al 5,5% de igual mes del año pasado y apenas por debajo del 7,5% de promedio de 2010.
La presencia o ausencia de condiciones de empleo requeridas se da en un contexto sin cambios en la duración del desempleo. En febrero, la duración media del desempleo era de ocho semanas.
Pese a la crisis internacional que se intensificó en 2008 la duración media se mantuvo desde entonces en niveles entre ocho y diez semanas aunque son sustancialmente inferiores a los previos, de 2007 y 2006, en que se alcanzaron las 18 semanas.
La cifra
6,3% Fue la tasa de desempleo que se registró en febrero pasado, lo que representó un leve incremento respecto al 6,1% de enero pasado, según el INE.
Empleo
La tasa de empleo registró un nuevo récord en febrero y se ubicó en 60,7%. Esto representó un incremento de 35.497 personas que pasaron a estar empleadas en febrero. La mayor cantidad de empleos se crearon en Montevideo, donde la tasa aumentó 2,3 puntos porcentuales, aunque el Interior también creó nuevos puestos y, por tanto, la tasa subió 0,6 puntos porcentuales.
La tasa de actividad aumentó en febrero 1,5 puntos porcentuales respecto a enero y se ubicó en 64,8%. Esto implica que hay 40.820 que se volcaron al mercado de trabajo en busca de un empleo. El incremento fue mayor en Montevideo que en el Interior siendo la suba de 3,1 y 0,3 puntos porcentuales respectivamente.