GASTÓN PÉRGOLA
Con 43 mil nuevas garrafas en viaje desde Brasil, que se suman al 1,9 millones que hay en plaza, los distribuidores de supergás aseguran que habrá un stock suficiente para atender la demanda durante los meses más crudos del invierno.
Hoy la situación es radicalmente la opuesta, dado que comprar una garrafa, ya sea nueva o usada, se transformó en una misión imposible.
El faltante de garrafas se originó a mediados del año pasado cuando escaseó el supergás y los consumidores salieron a hacerse de más envases para poder acopiar el producto.
Ahora las distribuidoras dicen que el episodio no se repetirá. Pese al optimismo, reconocen que esta situación puede variar si vuelve a producirse lo que calificaron como una "psicosis generalizada" en la población por hacerse de supergás como sucedió el año pasado por el fuerte frío y el desabas-tecimiento.
PREVISIÓN. Entre fin de mes y la llegada del invierno Riogas volcará al mercado unos 20 mil envases, Acodike otros 10 mil, en tanto Megal y Ducsa incorporarán ocho y cinco mil nuevas garrafas respectivamente, según dijeron a El País voceros de las propias empresas.
La última vez que se volcaron garrafas al mercado fue en 2005 con el ingreso de Ducsa como distribuidor, que aportó 42 mil envases.
Bajo este escenario el ministro de Industria, Daniel Martínez, se mostró confiado en no repetir la situación de desabastecimiento de 2007, que dejó al desnudo una faltante de envases en el sector.
Consultado por El País afirmó que para este año existen cuatro opciones diferentes de suministro del fluido provenientes de distintos países de la región, además de lo que producirá la estatal petrolera.
Para Martínez el problema de la falta de envases radica en el circuito de distribución, en el que se necesita más de una garrafa por persona para abastecer al mercado en su totalidad.
"El problema es que por cada garrafa que corresponda a doña María se necesitan dos más para completar el circuito. Eso implica una inversión importante para las empresas, que fabrican tres garrafas pero venden una", remató el jerarca.
El costo de fabricación ronda los US$ 50 la unidad, una cifra que viene en aumento debido a la suba del precio del acero. En 2006 una garrafa costaba US$ 34.
Los envases son importados desde Brasil ya que en Uruguay la empresa Becam S.A., dejó de abastecer al mercado local desde hace unos años.
"Para contestarle con propiedad tendría que ser un Pae o un adivino. Pero me animo a decirle que las amas de casa pueden estar tranquilas que tendrán garrafas durante el invierno", dijo a El País el gerente general de Acodike, José Luis Coito.
Con el mismo cuidado por "no hacer futurología", el jefe de producto de Ducsa, Javier Devan, exhortó a los distribuidores a ser cautos y a estar atentos a comportamientos del consumidor: "Es un poco impredecible el comportamiento del consumidor. Igualmente creo que en la medida que no falte supergás en esta temporada, el tema envase no va a ser un factor tan grave", arguyó.
Para el vicepresidente de Megal, Héctor Pérez Piera, la incorporación de nuevas garrafas prevista es suficiente para el mercado local, aunque también se atajó ante la posibilidad de una sobre demanda como la del año pasado: "En 2007 se creó una psicosis en la sociedad vinculada a la falta del supergás que evidenció una faltante de garrafas. Para este año estamos mejor preparados y en líneas generales hay suficientes garrafas", remató.
AUMENTO. Para este año las distribuidoras estiman un crecimiento de consumo de supergás del orden del 4% comparado con 2007, año que tuvo un récord absoluto con 93,5 millones de kilos consumidos.
No obstante, Martínez vaticinó a El País un incremento en el consumo del combustible para 2008 mayor al que pronostican las distribuidoras, aunque no lo estimó.
Para las distribuidoras el crecimiento del 4% que estiman para 2008, si bien parece a simple vista un número leve, se trata de un incremento más que importante, que queda opacado básicamente por el explosivo aumento producido durante el largo y frío invierno del año pasado.
"Fue tanto lo que creció el consumo de supergás el año pasado que hoy día el incremento que se espera para 2008 parece leve, cuando en realidad es significativo", reflexionó Pablo Cardelino, gerente de operaciones de Riogas.
Las cifras
43.000 nuevas garrafas serán volcadas al mercado por las distribuidoras de supergás entre fines de abril y el arranque del invierno.
4% es el porcentaje en que aumentará el consumo de supergás según estimaciones privadas; el gobierno cree que será mayor.
Los envases serán de colores diferentes
El ministro de Industria, Daniel Martínez, subrayó los beneficios de la trazabilidad de las garrafas, ya sea a través del sistema de pintado elegido o de chip como propuso Megal.
"De repente se aprueba el chip, pero lo de la trazabilidad de las garrafas a través del pintado va a seguir adelante", dijo.
Según Martínez este sistema resulta ser equitativo para las distribuidoras de supergás, además de la garantía que brinda ya que identifica a cada empresa ante cualquier tipo de responsabilidad.
Hasta antes que se reimplantara el sistema de trazabilidad las garrafas eran recargadas y revendidas por cualquier operador sin que se le atribuyera la propiedad a uno en particular. Con la cuotificación del mercado se adjudicará cierta cantidad de garrafas a cada empresa de acuerdo a su participación en la torta de mercado. Para Megal esta medida cierra el mercado en lugar de abrirlo y por tal motivo se trata de un decreto que atenta contra la libre competencia, según su vicepresidente, Pérez Piera.
Sobre este punto el ministro se mostró discrepante con la posición de la distribuidora, a pesar de reconocer válida su posición. "Ahora (para la llegada del invierno) se mandaron a fabricar nuevas garrafas y Megal aportó al sistema unas 10 mil. Hay empresas que han invertido mucho. Insisto, la garrafa de doña María es de doña María, pero recordemos que hay dos garrafas más para completar el circuito y no las paga Papá Noel. Hay quienes han invertido más que otros, y hasta en ese sentido el decreto es justo", remató Martínez.
Consumo récord en 2007
En plaza existen actualmente 1,9 millones de garrafas.
La última inyección de envases al mercado fue en el año 2005 con el ingreso de Ducsa como distribuidor, que incorporó 42 mil nuevas unidades.
En la década de los 90 la fabricación anual de garrafas alcanzaba un promedio de 100.000 unidades, nivel que cayó en picada con la crisis de 2002, a un total de 30.000.
En Uruguay hay aproximadamente 700 mil usuarios de supergás.
Por hogar hay un promedio de 1,5 garrafas.
Desde el año 2005 en adelante el consumo en Uruguay no para de crecer. Mientras en 2005 el consumo fue de 82 millones de kilos, en 2006 alcanzó los 85 millones de kilos.
Su récord fue el año 2007 con 93,5 millones de kilos consumidos, un crecimiento de 10.28%. Ese año se generó un desabastecimiento en el mercado local.
Si bien existen garrafas de 3 kilos y tanques estacionarios de hasta 45 kilos, la más vendida es la garrafa de 13 kilos.
Para completar el circuito de distribución se necesitan 3 garrafas por persona.