BUENOS AIRES | Los ahorristas argentinos retiraron depósitos en dólares por otros US$ 165 millones durante la última semana de junio, con lo que el stock de este tipo de colocaciones bajo administración de los bancos ya muestra una reducción del 40% desde que el gobierno, luego de ser ratificado en las urnas, instauró el cepo cambiario.
La cifra confirma una nueva reducción en el ritmo de retiros que rondaba los US$ 90 millones por día a mediados de mes y, tras ceder a US$ 70 millones en la siguiente semana, se comprimió a US$ 33 millones diarios, entre el lunes 25 y el viernes 29 de junio.
Sin embargo, el dato no tranquiliza a los banqueros, que temen que, ahora que el gobierno sinceró que quedan suspendidas hasta nuevo aviso todas las compras de divisas que tengan el ahorro como propósito, los depositantes que no se habían inmutado por las medidas oficiales esta vez reaccionen mal.
"Cualquiera en su sano juicio podría preguntarse que, si ya nos obligan a prestarles ahorros de depositantes a empresas en condiciones definidas desde un escritorio, ¿qué los detendría para disponer en algún momento de que hagamos lo propio con los dólares?", explicó visiblemente ofuscado un ejecutivo de un banco privado extranjero, al ser consultado por La Nación sobre sus previsiones en torno a la continuidad de este proceso de fuga.
Los retiros privados alcanzan los US$ 5.832 millones desde el 28 de octubre de 2011. Por aquel entonces, los bancos manejaban US$ 14.833 millones de ahorristas, tras haber visto incrementado ese stock en unos US$ 3.200 millones en el año porque buena parte de los dólares que adquirían en la plaza cambiaria local quedaban allí depositados.
Ese círculo virtuoso había ayudado a sumar además unos US$ 2.000 millones a las reservas (ya que buena parte de las imposiciones quedaban a su vez en las cuentas que cada banco tiene en el Banco Central), a la vez que había incidido para abaratar hasta niveles inéditos en el país (se llegaron a pagar tasas del 1,5% anual) el costo del crédito para exportadores. Ocho meses después, la situación es distinta. En los bancos apenas quedan US$ 9.001 millones de dólares de ahorristas o empresas y el stock de crédito en divisas a exportadores cayó de US$ 9.760 millones a US$ 8.020 millones.