El gobierno argentino emitirá bonos en dólares, a raíz del crecimiento experimentado por el endeudamiento en pesos, anunció ayer el vocero del Ministerio de Economía, Armando Torres.
Argentina quedó al margen del mercado de papeles en dólares tras el colapso de la economía en diciembre de 2001 y la declaración de la moratoria de la deuda por el presidente Adolfo Rodríguez Saá, quien sólo duró siete días en el poder.
Las próximas colocaciones serán en dólares, debido al virtual crecimiento de la deuda en pesos, dijo Torres en el Palacio de Hacienda (sede de la cartera).
El anuncio fue formulado tras una comunicación telefónica del portavoz con miembros del equipo del ministro Roberto Lavagna, quien participa en China de la asamblea de la Organización Mundial de Comercio (OMC).
El Gobierno había captado en los últimos días 2.000 millones de pesos (unos 694 millones de dólares), para poder afrontar vencimientos de la deuda pública, mediante colocaciones de bonos en el mercado interno.
El Ministerio realizó dos emisiones de 1.000 millones de pesos de los títulos denominados Boden 2014 con tasas del 5,2% al 5,5%, que representan intereses implícitos de casi el 16% anual.
DOLAR. Torres también indicó la decisión de reafirmar la política de evitar cualquier sobrevaluación del peso frente al dólar, por lo que se continuará comprando dólares con parte del superávit de la Tesorería.
La moneda local se revalorizó esta semana 0,4% frente al dólar, al ser cotizado el billete estadounidense en 2,88 pesos.
El Banco Central mantiene una política de intervención casi a diario, con elevadas compras de divisas, para evitar que una apreciación del peso haga perder fuerza a las exportaciones y reduzca los ingresos fiscales.
El Gobierno ha fijado como estrategia esencial de su política económica que el tipo de cambio se mantenga en torno a los tres pesos por dólar, para mantener el estímulo al mercado interno y la fuerte recaudación de tributos a las exportaciones.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) le ha recomendado al país, por el contrario, que deje flotar libremente la tasa cambiaria.
Argentina quedó excluida del mercado internacional de deuda cuando Rodríguez Saá declaró la mayor moratoria de la deuda en la era contemporánea, tras la caída del gobierno de Fernando de la Rúa (1999-2001), en medio de una rebelión popular y una ola de saqueos.
El Gobierno logró este año poner fin al default de un 76,15% de aquellos bonos, sobre un total de 81.800 millones de dólares incluidos en un canje, pero el resto de la deuda impaga quedó congelada, a raíz de la rebeldía de sectores de bonistas. AFP