Entre el 13 y el 22 de abril las licencias de importación que aplica Argentina y que traban el ingreso de algunos productos uruguayos "se movieron bastante", y fueron liberadas algunas que acumulaban entre 80 y 90 días, pese a lo cual "todavía estamos lejos del objetivo", dijo a El País el director de Industrias del Ministerio de Industria, Energía y Minería, Roberto Kreimerman.
Es que Argentina se comprometió ante las autoridades uruguayas a que liberaría las licencias de importación en un plazo máximo de 30 días, cuando a los demás países les demora 60 días.
El gobierno evaluará los estados de situación que le envió el gobierno argentino comparándolos con sus propios datos.
Si bien por ahora se apuesta a manejar el tema de manera bilateral no se descarta una presentación ante los órganos de controversia del Mercosur y de la Organización Mundial del Comercio (OMC).
Ante el bloque, Uruguay podría recurrir la legalidad de la medida argentina y ante la OMC que la misma está mal aplicada.
De todas maneras, el gobierno buscará lo que más beneficie a las empresas.
El director de Asuntos Económicos, Integración y Mercosur de la Cancillería, Walter Cancela, había dicho el lunes en radio Carve que si "los daños se siguen produciendo, no tendremos más remedio que activar esos mecanismos (de solución de controversias)".
El objetivo es que "la liberación de licencias se vaya reduciendo a cantidades menores y que el cumplimiento (del compromiso argentino) se dé en los momentos críticos, cuando se está en temporada", afirmó Kreimerman.
El segundo compromiso de Argentina fue que en 10 días desde el 16, todas las licencias tengan un máximo de 30 días.
Eso todavía no se ha podido cumplir, aunque los datos disponibles con los que cuenta el gobierno alcanza al jueves 23.