Ancap perdió US$ 100 millones en 13 años por estaciones en Argentina

Clave. La posibilidad que tiene el ente de vender el 47% a Pdvsa es la salida

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ANDRÉS OYHENARD

Trece años habrá durado la experiencia de Ancap de vender combustibles en Argentina con un saldo de US$ 100 millones de pérdidas. La política interna en la vecina orilla le jugó una mala pasada, según la petrolera.

Si todo sale tal cual está acordado, Ancap le venderá a Pdvsa en tres meses su participación (el 47%) en la red de 100 estaciones de servicio que tiene en Argentina, tras 13 años de una gestión que despertó un sinfín de polémicas y acusaciones, luego que el entonces presidente del ente en 1998, el colorado Eduardo Ache, llevara a cabo su plan de expandir los negocios de la empresa estatal a la vecina orilla con una inversión inicial de US$ 25 millones.

Fuentes que participan de la gestión directa de este negocio en Argentina dijeron a El País que las pérdidas acumuladas en las estaciones de servicio desde su inicio rondan los US$ 100 millones. No obstante, precisaron que Ancap se "quedará" con una empresa de químicos (Carboclor) que tiene un valor patrimonial "importante" (ver aparte).

La red de estaciones de servicios ex Sol Petróleo -ahora Petrolera del Conosur- atravesó a lo largo de su historia por juicios de estacioneros, hasta condonaciones de impuestos millonarias por parte del gobierno de la vecina orilla como forma de compensar la política interna de no ajustar los precios de venta al público.

El director Ancap, Juan Amaro (Partido Colorado), comentó a El País "que es imposible" juzgar hoy, 13 años después, un negocio que se hizo con un "contexto totalmente diferente al actual".

"La estrategia de ingresar en Argentina fue porque se pensó que a futuro Uruguay iba a tener una refinería que podía abastecer a la región. Con esa idea se conseguía elevar en más del 50% la venta directa de combustibles de Ancap", recordó. El funcionario explicó que la crisis de 2001 en la vecina orilla llevó a que ningún negocio tuviera rentabilidad. A esto se agregó luego el referéndum de Ancap en 2003 que derogó la ley por la que podía asociarse con privados para ampliar la refinería. Esto terminó por "cambiar sustancialmente" la proyección del negocio, explicó Amaro. Y, como último elemento negativo para la empresa, se sumó la política interna de fijación de precios de los combustibles que aplicó primero Néstor Kirchner y luego su esposa, Cristina Fernández. "El cierre de la economía argentina de los últimos tres años, con precios internos que no acompañaron la tendencia internacional, hizo inviable este negoció", reconoció Amaro.

Por su parte, el director oficialista de Ancap y exdirigente sindical, Juan Gómez, recordó a El País que en su momento (Eduardo) "Ache estaba convencido que el negocio de las estaciones de servicio en Argentina era una posibilidad de llevar a la empresa a la distribución de combustibles en la región". Agregó que a la postre, la decisión de invertir en las estaciones resultó "un fiasco" porque "muchas estaciones estaban endeudadas" y surgieron cantidad importante de juicios. Asimismo, reconoció -al igual que Amaro- que el negocio empeoró más cuando el gobierno de Argentina decidió intervenir en la política de precios internos de los combustibles. Esto hace que las empresas distribuidoras deban comprar el combustible al mismo precio que luego lo venden al público. Gómez indicó que en 2006 no se vendió todo a Pdvsa porque aún quedaban juicios pendientes que debía asumir Ancap. "Está claro que nadie se quería hacer cargo de las estaciones en Argentina; que Pdvsa aceptará comprar la mitad del paquete en 2006 fue todo un alivio porque compartimos las pérdidas", dijo.

Carboclor gana y vale US$ 30 millones

Pese al notorio perjuicio económico que le significó a Ancap ingresar en el negocio de las estaciones de servicio en la vecina orilla, un negocio paralelo que también fue sumado durante la gestión del expresidente Eduardo Ache, tuvo un resultado totalmente opuesto. Es la empresa de químicos Carboclor que pertenece en su mayoría a Ancap y que según fuentes del ente tiene un valor patrimonial de US$ 30 millones. El año pasado cerró con utilidades por US$ 792.813, por abajo de los US$ 4,7 millones que tuvo en el ejercicio 2009. "Este es un negocio que es importante mantener por su ubicación geográfica, además que cuenta con un puerto que permite distribuir una variedad de productos en la región", dijo el director Juan Gómez. En 2007 estuvo a la venta.

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