Tres Cruces genera energía renovable con 2.400 paneles solares para abastecer el equivalente al consumo de 600 hogares

Inauguraron una planta fotovoltaica que demandó una inversión de US$ 1,2 millones, en una iniciativa que forma parte del compromiso ambiental del complejo.

Paneles solares en la azotea de Tres Cruces.

Cada año más de 22 millones de personas pasan por Tres Cruces. Todo ese movimiento necesita energía, iluminación, climatización, escaleras, locales, servicios, pantallas y toda la operación diaria. Ante esta desafiante realidad y en el marco de su compromiso con el desarrollo sostenible y las buenas prácticas ambientales, en la azotea de Tres Cruces se puso en marcha una planta fotovoltaica que generará hasta el 35% de la energía demanda, que es equivalente al consumo de 600 hogares.

Una planta de unos 7.000 metros cuadrados recorrida por 2.415 paneles solares instalados en el techo del complejo, permitirá producir al año 1.841 MWh de energía renovable para uso diario de Tres Cruces. La nueva infraestructura demandó una inversión de 1,2 millones de dólares.

“La energía solar se incorpora a la operación diaria como una fuente propia, limpia, renovable y autogenerada”, afirmó Carlos Alberto Lecueder, presidente del directorio de Tres Cruces y principal del Estudio Luis E. Lecueder, durante la inauguración de la planta fotovoltaica con la participación de la ministra de Transporte, Lucía Etcheverry; el ministro de Ambiente, Edgardo Ortuño; y el subsecretario de Industria, Energía y Minería, Daniel Olesker.

Lecueder destacó que la iniciativa es una fuerte apuesta al futuro del país, acompañado del necesario cuidado del ambiente. “Estamos defendiendo el ambiente en el cual desarrollamos nuestras actividades, en el cual se encuentra nuestro país y nuestro planeta”, expresó el empresario.

Las autoridades Edgardo Ortuño, Lucía Etcheverry y Daniel Olesker junto a Carlos Lecueder, Luis Muxi y Marcelo Lombardi de Tres Cruces.
Las autoridades Edgardo Ortuño, Lucía Etcheverry y Daniel Olesker junto a Carlos Lecueder, Luis Muxi y Marcelo Lombardi de Tres Cruces. Foto: Ignacio Sánchez / Archivo El País.

Desde la inauguración en el año 1994 de la terminal de ómnibus complementada por un shopping, la gestión de Tres Cruces, bajo la visión del Estudio Luis E. Lecueder, tiene como común denominador el compromiso con la mejora continua y la atención de los usuarios con servicios que siempre apuntan a la excelencia.

El complejo ha implementado acciones para reducir su impacto ambiental, como la reducción de su huella de carbono, la eficiencia energética, el uso responsable del agua y buscando minimizar la generación de residuos, a través del reciclaje de materiales.

La valorada certificación también forma parte del ADN de Tres Cruces, que ha recibido el reconocimiento de la certificación ISO 9001 (gestión de la calidad), ISO 50001 (eficiencia energética) y como Empresa B lleva adelante un modelo de triple impacto —social, ambiental y económico—, que prioriza el bienestar colectivo y del planeta.

Por su parte, Marcelo Lombardi, gerente general de Tres Cruces, sostuvo que la energía solar generada por la planta permitirá reducir el uso de energía proveniente de otras fuentes y contribuirá a evitar las emisiones de 920 toneladas de CO₂ por año.

“En los momentos de pico en la generación, la energía solar puede abastecer hasta el 50% de la energía que consume Tres Cruces y si hay algún excedente es posible destinar a la red de UTE”, explicó el gerente general de Tres Cruces.

PLANIFICACIÓN

Además, Lombardi subrayó el desafío que significó integrar una planta de gran escala sobre un coplejo activo, con soluciones técnicas específicas para cada sector y sin perder de vista la seguridad ni la continuidad de la operación diaria. La planta fotovoltaica es el resultado de meses de planificación, gestión y trabajo técnico coordinado para hacer realidad un proyecto de gran escala en uno de los complejos comerciales y de transporte más importantes del país.

Un positivo impacto en un camino a replicar

Al hacer uso de la palabra, las autoridades de gobierno destacaron el positivo impacto de la iniciativa de Tres Cruces, en el marco de una política de Estado que impulsa las energías renovables y la segunda transformación energética del país, que establece, entre otros objetivos, que el 50% de la flota de transporte público urbano sea eléctrica para el 2030.

“Este es el camino a replicar, porque significa seguir consolidando un rumbo que Uruguay adoptó como política de Estado y que nos posiciona como referencia en América Latina y en el mundo, por el compromiso con el medio ambiente y demostrar que sí se puede encarar una transformación de la matriz energética”, sostuvo el Ministro Ortuño.

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