La red de carga pública Mobility Recharge, desarrollada por la empresa uruguaya Mobility, avanza en un proceso de expansión y modernización que acompaña el crecimiento sostenido del parque de vehículos eléctricos en el país y, especialmente, el desarrollo del transporte de carga electrificado. Se trata de una estrategia que combina inversión en infraestructura, actualización tecnológica y una mirada a largo plazo de la movilidad sostenible en Uruguay.
Mobility fue pionera en 2021 al instalar el primer cargador rápido de uso público con inversión privada en Uruguay, un hito que marcó un antes y un después en la infraestructura de movilidad eléctrica nacional. Desde entonces, la red se consolidó con más de diez puntos de carga distribuidos entre Montevideo y Maldonado, operativos las 24 horas del día durante todo el año y concebidos como una infraestructura abierta al público.
Hoy, Mobility Recharge transita una nueva etapa de inversión que incluye la migración tecnológica hacia cargadores súper rápidos de 120 kW de última generación. Este salto en potencia —desde los primeros equipos de 60 kW hasta los actuales de 120 kW— permite reducir de forma significativa los tiempos de carga, un factor clave para la eficiencia operativa, sobre todo en vehículos comerciales y camiones eléctricos.
Según explicó Guillermo Novelli Bonilla, director ejecutivo de Mobility, “un camión que necesitaba 60 minutos para cargar hasta el 80% de la batería con un cargador de 60 kW, hoy con los nuevos cargadores de 120 kW lo hace en 30 minutos”. Además, esta reducción del tiempo de recarga impacta directamente en la disponibilidad de los puntos de carga, ya que el equipo queda menos tiempo ocupado y puede atender a más vehículos.
El primer cargador de 120 kW ya fue instalado en Punta del Este y la empresa prevé renovar progresivamente el resto de su infraestructura tanto en esa ciudad como en Montevideo durante los próximos meses. En paralelo, el plan de expansión territorial contempla la apertura de una nueva electrolinera en la intersección de Avenida Italia y Propios, en Montevideo, así como nuevos puntos de carga rápida en Colonia y Paysandú.
En este último caso, la apertura está confirmada para marzo de 2026, mientras que en Colonia se proyecta para el primer semestre del mismo año. Estas incorporaciones responden tanto al crecimiento de la presencia comercial de Mobility en esas ciudades como a la necesidad de dotar de infraestructura a las flotas eléctricas que comienzan a operar en el interior del país.
Uno de los diferenciales de Mobility Recharge es que la red cuenta mayoritariamente con tecnología DUAL, lo que permite abastecer vehículos con conector de norma europea (CCS2) y también de norma china (GB/T). Esta versatilidad la posiciona como una de las infraestructuras más completas del mercado local, facilitando la interoperabilidad entre distintas marcas y tipos de vehículos eléctricos.
Un nuevo paradigma de movilidad
Si bien la red mantiene su carácter de acceso público, la estrategia de expansión y modernización tiene un foco claro en el transporte de mercaderías. Mobility busca asegurar disponibilidad de carga, tarifas preferenciales y servicios diferenciados para los clientes de su línea de camiones eléctricos Landking y utilitarios Keyton, con el objetivo de garantizar continuidad operativa y previsibilidad de costos para las empresas que apuestan por la movilidad eléctrica.
En palabras del director ejecutivo, “la expansión y modernización de Mobility Recharge genera un ecosistema de carga pensado para transporte pesado, facilitando el traslado de este tipo de vehículos más allá de las zonas urbanas y garantizando la disponibilidad de electrolineras para que la carga en vía pública no sea un obstáculo operativo”.
En esa misma línea, la compañía trabaja en la adaptación de sus estaciones para vehículos de mayor porte, con espacios adecuados para camiones y utilitarios, y evalúa la incorporación de servicios complementarios que permitan optimizar los tiempos de espera durante la recarga, un aspecto clave para la logística urbana y de media distancia. El desafío, reconoce la empresa, está en realizar grandes inversiones en infraestructura antes de que exista una demanda plenamente consolidada. “Por eso es clave escalar de forma estratégica y buscar alternativas de optimización con servicios adicionales que mejoren la experiencia del usuario y permitan amortizar los puntos de carga en menor tiempo”, explicó Novelli Bonilla.
Otra de las novedades recientes se concretó en Punta del Este, donde Mobility Recharge se asoció con la empresa Swapy, especializada en motos y triciclos eléctricos con sistema de baterías intercambiables. Esta alianza permitió instalar un centro de recambio de baterías en una ubicación estratégica detrás de Punta Shopping, donde la red ya cuenta con cuatro puntos de carga para vehículos eléctricos. El objetivo es consolidar un ecosistema de electromovilidad que integre distintos tipos de transporte y soluciones energéticas en un mismo nodo urbano.
Más allá de la infraestructura, desde Mobility subrayan que la transición hacia el transporte eléctrico tiene impactos que van mucho más allá del ahorro energético. La movilidad eléctrica —señaló el director ejecutivo— mejora la rentabilidad de las empresas, reduce costos de combustible y mantenimiento, impacta positivamente en la disponibilidad operativa de las flotas y mejora la salud laboral de los choferes. Además —agregó—, se alinea con el cambio de matriz energética que atraviesa Uruguay, utiliza electricidad proveniente de fuentes casi 100% renovables, disminuye la emisión de gases contaminantes a nivel local, reduce el desecho de agentes contaminantes como filtros y lubricantes y fortalece la soberanía energética del país, un aspecto clave en el contexto geopolítico actual.
De esta manera, Mobility Recharge apunta a consolidarse como una de las principales redes privadas de carga del país y acompañar activamente la transición hacia un transporte más eficiente y sustentable. La empresa proyecta continuar ampliando su cobertura en los próximos años, con especial énfasis en corredores logísticos y en la infraestructura necesaria para el crecimiento de las flotas comerciales eléctricas en Uruguay, sentando las bases de un nuevo paradigma de movilidad.