Tras el éxito comercial de Be Parklife, Be Proyectos avanza con el lanzamiento de Be Park2, un nuevo desarrollo residencial que busca consolidar un modelo que combina naturaleza, conectividad urbana y servicios, en una zona que en los últimos años comenzó a ganar protagonismo en el mercado inmobiliario de Montevideo: el Parque Rivera.
El proyecto se presenta como “la evolución natural” de su antecesor —cinco torres de cuatro pisos que se empezaron a proyectar en 2019 y se vendieron en su totalidad muy poco tiempo después— un concepto que responde a aprendizajes concretos del primer emprendimiento. “El mayor aprendizaje es que se validó nuestra hipótesis inicial: el público eligió la combinación de naturaleza, seguridad y conexión con puntos clave de la ciudad. Eso nos animó a seguir apostando en la zona y redoblar la apuesta”, dice Gastón Freiberg, uno de los directores de Be Proyectos, una empresa con más de 15 años de expertise en Uruguay.
Be Park2 amplía la escala de esa propuesta: estará compuesto por cinco torres y 224 apartamentos de uno, dos y tres dormitorios, con terrazas y una fuerte impronta en espacios comunes. El desarrollo incorpora, además, más amenities, más áreas verdes y un diseño que busca profundizar la integración con el entorno.
De zona emergente a polo residencial
Cuando Be Proyectos lanzó Be Parklife, el entorno del Parque Rivera no era considerado un punto central para vivir. Sin embargo, en los últimos años ese escenario comenzó a cambiar.
“Éramos conscientes de esa debilidad y trabajamos mucho desde la comunicación para posicionar al Parque Rivera como una alternativa inmobiliaria. Creo que lo logramos con éxito”, explica Freiberg. A ese proceso se sumaron transformaciones en la zona, tanto en infraestructura urbana como en el propio parque. “Avenida Italia cambió notablemente y dentro del parque hubo mejoras importantes: limpieza del lago, nueva caminería, señalética, juegos. Hoy es un pulmón verde a la altura de los mejores del mundo”, agrega.
Ese cambio de percepción se reflejó en la performance comercial del primer proyecto, que alcanzó altos niveles de venta y consolidó una base de inversores que ahora vuelve a apostar en la nueva etapa.
Uno de los ejes conceptuales de Be Park2 es, entonces, la idea de “vivir el parque”, no solo tenerlo cerca. Con esa idea como premisa se trabajaron en decisiones concretas de diseño y planificación.
“En este caso el Parque Rivera se integra al conjunto. Lo logramos con una inversión importante en paisajismo, incluyendo una terraza verde sobre el gimnasio y el playroom, y con un masterplan que abre el proyecto: mayor separación entre torres y cocheras en planta baja para liberar vistas y continuidad de verde”, explica Freiberg.
El resultado es un esquema donde la naturaleza atraviesa tanto los espacios comunes como las unidades, y refuerza un concepto de vida que combina entorno, al mismo tiempo, una buena densidad de población con un entorno verde y abierto.
Tal como sucedió con el proyecto anterior, el lanzamiento de Be Park2 muestra señales tempranas de buena recepción en el mercado. Según la empresa, a dos meses del inicio de la obra ya se vendió el 45% de las unidades de las primeras dos torres.
“Tenemos muchas expectativas. La confianza del inversor hoy se apoya en el recorrido que hemos construido, en la alianza con Nova Construcciones y Estudio Harispe, y en un dato clave: en Be Parklife entregamos todas las torres antes de lo previsto”, afirma Agustín Kanter, otro de los directores de Be Proyectos
En un mercado donde la previsibilidad y el cumplimiento de plazos son variables determinantes, ese antecedente funciona como un factor diferencial para la toma de decisión.
Experiencia y vida en comunidad
Más allá de las características constructivas —que incluyen terminaciones de calidad, equipamiento y soluciones técnicas pensadas para el uso cotidiano—, el proyecto pone el foco en la experiencia de vida.
“Hoy no alcanza con vender solo un apartamento. Tiene que haber valor agregado. En BE PARK2 eso se traduce en espacios como SUM, rooftops, piscina, gimnasio, cowork y áreas comunes pensadas tanto para el ocio como para el trabajo remoto”, indica Freiberg.
El desarrollo incorpora, además, servicios como seguridad las 24 horas, espacios de trabajo compartido, áreas recreativas para niños y zonas de encuentro, en línea con una tendencia que cada vez tiene más peso en el mercado y en el estilo de vida: la valorización de la comunidad como parte del producto inmobiliario.
“Vivir en Be Park2 va a ser mucho más que vivir en un apartamento. Es vivir en un entorno natural, con servicios y conectado con toda la ciudad”, sintetiza.
De esta forma, en un contexto de crecimiento sostenido de la oferta inmobiliaria en Montevideo, la empresa apuesta a diferenciarse a partir de lo que define como una “triple conexión”: naturaleza, ciudad y comunidad.
“Hay pocos proyectos que logren combinar esas tres dimensiones, con el agregado de los beneficios fiscales de la Ley de Vivienda Promovida”, sostiene el director. Con este nuevo desarrollo, Be Proyectos busca consolidar un modelo que incorpora cambios en las preferencias de las personas y en la forma de habitar la ciudad.
Así, Be Park2 no solo amplía la escala de una apuesta previa, sino que intenta profundizar una lógica que, según la empresa, llegó para quedarse: la integración entre lo urbano y lo natural como eje del negocio inmobiliario.