Hace diez años, Santiago y Agustín Morando preparaban y empacaban los productos que importaban desde la casa de sus padres. Hoy, esa historia emprendedora suma un nuevo capítulo con la reapertura del local céntrico de AMV, un espacio renovado que refleja el crecimiento de la empresa y marca el inicio de una nueva etapa.
La reinauguración reunió a proveedores y aliados comerciales, quienes recorrieron el nuevo local junto a los fundadores. El espacio fue diseñado para ofrecer una experiencia de compra más cercana, con una exhibición que permite conocer mejor los productos y acceder a un asesoramiento personalizado.
El crecimiento de AMV tuvo un impulso decisivo durante la pandemia, de la mano del crecimiento del ecommerce en general y especialmente del servicio ágil y afinado que ofrecían los hermanos Morando y su equipo. En ese período la empresa duplicó su plantilla, incorporó nuevos depósitos, abrió sucursales y consolidó su canal digital. Ahora, el objetivo es complementar ese desarrollo con una propuesta presencial que permita a los clientes interactuar con los productos antes de comprarlos.
"Un local era necesario para poder recibir a los clientes, para que vengan, prueben los productos y vean su calidad", explicó Santiago Morando.
La apuesta por el espacio físico acompaña un modelo comercial basado en una amplia oferta de productos. Bajo el concepto de tienda multirubro, AMV reúne artículos que van desde herramientas y electrodomésticos hasta tecnología, climatización y accesorios para el hogar. "Queremos que el cliente pueda encontrar desde un taladro hasta unos lentes de sol, una consola o un lavarropas", agregó.
Ese crecimiento también estuvo acompañado por una relación cercana con los proveedores, a quienes la empresa considera socios estratégicos. "Estamos convencidos de que un buen vínculo con las marcas nos permite ofrecer mejores productos, generar confianza en el cliente y consolidar nuestro posicionamiento en el mercado", afirmaron.
Tal como se trasluce en esta historia y en los comentarios de los hermanos Morando, los pilares de la empresa pasan por la atención al cliente. Si bien AMV incorporó bots y herramientas de inteligencia artificial para agilizar las consultas, el asesoramiento personalizado continúa siendo una prioridad. "Creemos que lo humano es un factor fundamental para no perder la empatía que requiere la atención y la venta. El foco siempre está puesto en el cliente", destacó Agustín Morando.
En paralelo, la compañía continúa ampliando su portafolio con una marca de desarrollo propio que ya cuenta con entre 30 y 40 modelos, principalmente en las categorías de cuidado personal, pequeños electrodomésticos y climatización. El objetivo es seguir incorporando nuevas líneas de productos que complementen la oferta actual.
La próxima etapa del crecimiento también contempla una mayor capacidad operativa. AMV comenzó la construcción de un centro logístico que respaldará el incremento de las ventas tanto en los canales físicos como digitales y permitirá acompañar la expansión prevista para los próximos años.
Con un local renovado, una oferta cada vez más amplia y el desarrollo de infraestructura propia, AMV busca consolidar una década de crecimiento apostando por una combinación de innovación, cercanía con el cliente y relaciones de largo plazo con sus socios comerciales.