El pasado lunes, la Asociación fue invitada por la FADU (Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo), para participar dentro del taller Gestión de Proyectos, con una charla relativa sustancialmente a nuestro metier.
El taller citado es para graduados y concurrimos junto al Presidente de la gremial, Cr Alfredo Kaplan, quien disertó sobre los avatares de la tarea del inversor en la promoción privada.
Supe acompañarlo y apunté sustancialmente a la fundación de APPCU y al por qué de la misma, sin perjuicio de profundizar en aspectos vinculados a la seguridad en obra, para nosotros, medular.
Pero lo sustancial, reitero, vino con la ponencia de Kaplan, que con su gran dosis de pedagogía fue desgranando los temas con su erudición acostumbrada.
Recaló sobre puntos vinculados a la identificación de oportunidades de mercado, hizo hincapié en la vivienda promovida, en los megaproyectos y en los que no son ni una cosa ni la otra, con las bondades que estas tipologías traen en lo que concierne a inversión y empleo.
Se refirió a las zonas donde es permitida la vivienda promovida, el proyecto arquitectónico que es menester estudiar para dar el visto bueno a la propuesta, la ecuación económica para observar la factibilidad del proyecto.
No estuvieron ausentes los temas tributarios, lo costoso que es construir, lo que debe verterse al BPS por el aporte unificado de la construcción que lo debe hacer el promotor, como dueño de la obra.
El costo del terreno jugó su rol, el promotor debe saber cuántos metros cuadrados puede sacar a la venta una vez presentado el terreno, cómo se dispondrán las unidades, dormitorios a tener en cuenta.
El tema monoambientes estuvo presente y la necesidad de que estén vigentes, solamente representan el 9% de las tipologías de los promotores (que los hacen cuando no tienen otra alternativa), pero que además son muy útiles teniendo en cuenta como los hogares se van descomponiendo por distintas razones.
Desarrolló Kaplan la hoja de costos, que comprende entre otros aspectos, el terreno, los costos de construcción, honorarios de distintos agentes intervinientes, existen
imprevistos, los honorarios del promotor, comisiones de venta, costos de financiamientos, publicidad, marketing, servicios post venta.
Y finalmente cómo se financia el proyecto que va desde el aporte del promotor con accionistas, ventas iniciales, ventas ya iniciado el proyecto, préstamos bancarios u otros financiamientos como pueden ser canjes.
Muchas preguntas de profesionales arquitectos y arquitectas, inmersos en un mundo desconocido para ellos (al menos en aspectos sustanciales) y que seguramente en algún momento pretendan incursionar con un proyecto de promoción privada, que puede ser de porte pequeño inicialmente.
Grosso modo esto fue lo radical de la charla.
El colofón de nuestra presencia en la FADU, tiene mucha trascendencia porque es insertarnos en un mundo donde no habíamos podido hacerlo, intentando aportar un aspecto distinto en cuanto a la profesión arquitectónica se refiere.
Habíamos realizado propuestas para lograr dicho objetivo, hasta que pudimos realizarlo gracias al decano de la facultad Marcelo Danza y el Profesor Arq quien es docente grado 5 en Construcción, Fernando Tomeo, titular del taller mencionado quien con gran deferencia nos abrió dicha posibilidad generándose un virtuoso espacio de trabajo, con un intercambio de ideas que fue muy proficuo para ambas partes.
Desde APPCU estamos a disposición para volver a realizar esta experiencia enriquecedora que muestra una faceta diferente y que amplía el horizonte de profesionales que están saliendo a la palestra y se les abre el abanico de posibilidades.
La sinergia público-privada como en este caso, cobra ribetes gratificantes.
Aníbal Durán