Es de Perogrullo que un país crece con inversión. El Ministro de Economía aboga por ello como aspecto determinante, no solamente por el crecimiento antedicho, sino para abocarse a tareas sociales imprescindibles. El proyecto de Rendición de Cuentas, lo refleja.
Y para que ello ocurra deben darse simultáneamente una serie de aspectos a tener en cuenta, vitales y que el inversor atento sabe mirar.
a) Nos referimos, por ejemplo, a una buena institucionalidad de la República. Clara separación de poderes, no dar lugar a cambios bruscos e intempestivos en su normativa, que ésta sea clara, seriedad en la actuación, en fin, todo eso va generando confianza y es ésta, por sobre todas las cosas, la reguladora que hará que el dedo pulgar quede erguido o en descenso.
Hay aspectos aún urticantes: el marco legal y de funcionamiento del mercado laboral incide mucho, así como nuestra educación, tema que debe consolidarse y precintarse, como política de Estado. Me cuestiono porque no se logra un abordaje por lo alto, dejando cuestiones de ideología que van en desmedro de un objetivo superior.
La carga tributaria sobre el sector privado es altísima. En cualquier contexto allanar el camino a la inversión es de orden y se intensifica el mismo, en el momento actual.
b) Estímulos fiscales; ese es necesariamente un acicate que pesa, sustancialmente porque estamos rodeados de países que también quieren captar inversores (se necesita estimular, además, porque somos un país caro) y donde en algunos de ellos la carga tributaria es menor a la nuestra.
Ese estímulo fiscal ya da una señal. Y esa señal no tiene que ser consecuencia de asonadas o planteos altisonantes; deberían ser una consecuencia natural ante la realidad que se vive. El sector de la construcción privada, paga el aporte unificado que es una erogación muy importante y que muchas veces desalienta a quien quiere invertir. 71.40% de aporte unificado, hay que agregar el aporte a la Caja de Profesionales, fondo de Reconversión Laboral, Focer, fondos gremiales, en buen romance, cada 100 pesos a un obrero, van casi otros tantos al BPS y demás.
El aporte que se le hace a la Caja de Profesionales Universitarios es el 4% de los salarios que se pagan en una obra, simplemente porque una ley antiquísima así lo dispuso para solventar dicha caja. De Ripley. Era un 6% pero un lobby sensato y constante de la gremial, logró que bajara al 4, actual. Lo que corresponde, lo que se ajusta al sentido común es su eliminación lisa y llana.
Además, está claro: pese a estímulos fiscales que se otorguen a la inversión, el gobierno gana mucho más que si no sucediera. No hay pérdida para el fisco; por el contrario, a pesar de las exenciones, ganan más, como así quedó demostrado con la Ley de Vivienda Promovida.
Antes ningún promotor construía donde se construye, es decir, barrios alejados de la costa para decirlo en un trazo grueso. Miles de puestos de trabajo, además, se han creado.
c) Y finalmente la macroeconomía, es decir el estudio del comportamiento, estructura y capacidad del crecimiento económico, tasa de empleo y desempleo, tasa de interés, inflación, entre otros.
La macroeconomía estudia el Producto Bruto Interno de un país, es decir el valor monetario de la producción de bienes y servicios de una región o un país durante un tiempo determinado.
De allí que hay que ser muy precavidos con todas esas variables, infundir seriedad y el respeto se gana por añadidura.
Necesitamos un crecimiento que supere el 2% (Ec Oddone dixit) y que ese porcentaje sea una constante. Se estima que este año creceremos menos. La inversión privada en general, está presta a seguir invirtiendo, específicamente los promotores privados donde cada emprendimiento a abordar, es una muestra de confianza hacia el país en el entendido de que un proyecto, lleva algunos años desde su inicio a su consolidación.
El tema abordado coadyuva a la necesaria cohesión social, tan requerida por el ministro Oddone y que es de orden, sin duda.