Tegucigalpa
El depuesto presidente hondureño Manuel Zelaya permanecía ayer por tercer día consecutivo cerca de la frontera entre Nicaragua y Honduras, en la localidad nicaragüense de Ocotal, desde donde prometió "mantener la resistencia".
"Vamos a mantener la resistencia, estamos planificando (...) Hoy estamos aquí, el día a día", declaró Zelaya desde el hotel donde se hospeda en Ocotal (226 km al norte de Managua).
Zelaya afirmó que no recibió "ninguna invitación" para reunirse con la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, aunque dijo que "en los medios sí escuche" que habrá una reunión mañana en Estados Unidos. "La Clinton oficialmente no nos ha invitado", remarcó. El presidente constitucional instó a Estados Unidos a "enfrentar con fuerza" el golpe de Estado en su país, y ayuda a sus pares de América Latina para "sacar a los dictadores".
El gobierno de facto hondureño extendió en tanto hasta ayer el toque de queda en la zona fronteriza con Nicaragua para contener a los seguidores de Zelaya.
La tensión aumentó el sábado en la frontera -donde 3.000 militares y policías resguardaban la zona, según dijo Radio Globo- cuando un hondureño apareció muerto en un camino rural y partidarios de Zelaya culparon a la Policía. ap, afp y ansa