DANIEL HERRERA LUSSICH EN WASHINGTON, CORRESPONSAL PERMANENTE
El depuesto presidente Manuel Zelaya comunicó su arribo a Washington hoy, para entrevistarse con autoridades del Departamento de Estado, lo que constituiría el contacto de más alto nivel entre ambos gobiernos. A su vez también viajó a EE.UU. una misión del gobierno golpista de Honduras, con intención de lograr audiencia con gente vinculada a la Casa Blanca, la cual altos voceros miraban con actitud negativa pues "no han sido reconocidos por Estados Unidos".
Mientras tanto, el derrocado presidente Zelaya, va de país en país en busca de apoyo y en comunicación constante con el "director de orquesta", Hugo Chávez, y sus laderos Daniel Ortega, Rafael Correa, Evo Morales, Cristina Fernández de Kirchner y Fernando Lugo, esgrimiendo la Carta Democrática de la OEA, que bien silenciaron -la mayoría de ellos- cuando encabezaron el reingreso de Cuba a la organización interamericana. En aquellos momentos exigir el respeto a la democracia, los derechos humanos y las libertades individuales, no era un hecho digno de mención. Hoy en cambio hacen una prioridad la aplicación de la Carta Democrática.
El paso que queda está sobre las puertas del gobierno de EE.UU. Barack Obama desde el primer día se manifestó abiertamente contrario al "golpe de Estado" y partidario de la inmediata reposición del presidente Zelaya. Se anunció anoche que Zelaya llega en las próximas horas a Washington para entrevistarse con la secretaria de Estado, Hillary Clinton, o con uno de los secretarios adjuntos para el Hemisferio Occidental (Dan Restrepo o Thomas Shannon) y solicitar que EE.UU. haga efectivas las sanciones votadas por la OEA.
Una actitud severa de la Casa Blanca afectaría rápidamente, más en medio de la crisis global, al gobierno de facto. Honduras mantiene el 50% de su comercio con EE.UU. (tiene un TLC vigente y casi el otro 50% con los países vecinos, que en principio se muestran dispuestos a suspender todo intercambio comercial.
El aislamiento del mundo exterior afectaría inmediatamente a Honduras (BID y Banco Mundial cortaron toda ayuda), un país con alto porcentaje de la población bajo el nivel de pobreza. Se verían las autodesignadas autoridades de gobierno presionadas a negociar con el resto de las naciones latinoamericanas y obviamente a dar el paso atrás y retomar el camino de la institucionalidad.
Pero las fuerzas golpistas no se quedaron inmóviles. El ministro de Información de Micheletti, René Zepeda, dijo que una misión de políticos, ex cancilleres y ex presidentes viajó ayer a Washington para reunirse con organismos políticos y financieros de la comunidad internacional. Ante la consulta sobre la actitud que adoptaría el Departamento de Estado, un alto vocero fue categórico: "de ninguna manera creo que se reciba a una delegación de un gobierno que no reconocemos y consideramos que ha usurpado el poder".