Violencia empaña acuerdo político

Bagdad Al menos 47 personas murieron y 81 fueron heridas en un atentado suicida anti-chiíta en la ciudad sunita de Mosul, al norte de Irak, mientras chiítas y kurdos alcanzaron un acuerdo preliminar para formar el ejecutivo.

La violencia causó además la muerte de otros 11 iraquíes, entre ellos el jefe de una comisaría de policía cercana a la Zona Verde, el recinto altamente vigilado del centro de Bagdad que alberga a las instituciones provisionales y la embajada de Estados Unidos.

En Mosul, el atentado cometido durante el funeral de Sayed Hicham Sayed Mahmud al Araji, jefe de la corriente de Moqtada Sadr en la ciudad, dejó casi medio centenar de víctimas fatales, distribuidas en dos hospitales.

Un kamikaze entró caminando en una sala cercana a la mezquita chiíta de Sadraín, donde tenía lugar el concurrido sepelio del jefe chiíta, fallecido de muerte natural.

Las autoridades iraquíes han acusado en varias ocasiones a los grupos armados extremistas sunitas, entre otros el del jordano Abu Musab al-Zarqaui, jefe de la sección iraquí de Al Qaida, de atacar a los chiítas a fin de fomentar una guerra confesional.

Mosul, capital de la provincia de Nínive y tercera ciudad del país, está situada en el norte de Irak, a 370 kilómetros de Bagdad, y su población es mayoritariamente sunita de origen árabe y kurdo.

En tanto, otra media docena de hechos de violencia registrados en diversas ciudades del país causaron una cifra estimada de 11 muertes, en un contexto de violencia sin fin.

En el plano político, Fuad Maasum, de la Unión Patriótica del Kurdistán (UPK) y presidente del Parlamento saliente, anunció que se alcanzó un primer acuerdo con la Alianza Unificada Iraquí (AUI, chiíta y mayoritaria) sobre cierto número de importantes temas.

Aseguró que se había hablado, entre otras cosas, del problema de Kirkuk, una ciudad multiétnica que los kurdos reivindican como parte de su región autónoma.

AFP

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