La Fiscalía venezolana pidió a Interpol emitir una "alerta roja" contra el exjuez del Tribunal Supremo Eladio Aponte, destituido por supuestos nexos con el narcotráfico y quien el miércoles develó desde el extranjero presuntos casos de manipulación judicial en el país.
El texto, que explica que un tribunal nacional emitió el miércoles la orden de aprehensión contra Aponte, no precisa por cuáles delitos es requerido el exjuez, que fue destituido de su cargo en marzo por sus supuestos vínculos.
Aponte reconoció el miércoles en una entrevista -transmitida por un canal con sede en Miami- el daño que causó al sistema judicial de su país al admitir favores a funcionarios del gobierno vinculados con la droga y la guerrilla. Ante las acusaciones del exmagistrado, el gobierno venezolano tildó a Aponte de ser "un prófugo de la justicia" y "un hombre absolutamente desprestigiado".
El canciller, Nicolás Maduro, dijo que Aponte "vendió su alma a la DEA", al viajar esta semana de Costa Rica a Estados Unidos junto a personal de la Agencia Antidrogas norteamericana (DEA), a la que podría estar dando información.
Ayer, el vicepresidente venezolano, Elías Jaua, increpó directamente a Washington al preguntarse "si el gobierno de Estados Unidos va a proteger a todos los bandidos a quienes el Estado venezolano inicie un proceso judicial", exigiendo a la vez "respeto para las instituciones del Estado venezolano".
Por su parte, la Fiscalía informó que el tribunal encargado del caso "acordó la medida de enajenar y gravar bienes, y el bloqueo e inmovilización de las cuentas bancarias".