CRISIS

Venezuela, la cuenta regresiva para recibir ayuda humanitaria

El régimen de Maduro expulsó anoche a una delegación de legisladores europeos.

La oposición venezolana instaló una decena de campamentos en los que esperan por la ayuda humanitaria. Foto: AFP
La oposición venezolana instaló una decena de campamentos en los que esperan por la ayuda humanitaria. Foto: AFP

Venezuela ingresa a una semana que puede significar la consolidación de Juan Guaidó como el presidente de la transición, o el endurecimiento del régimen de Nicolás Maduro y un agravamiento de la crisis. El próximo sábado 23 es la fecha clave.

Ese día deberá entrar a Venezuela la ayuda humanitaria que se ha estado acopiando desde hace semanas en la ciudad fronteriza colombiana de Cúcuta. Desde otros dos puntos también se distribuirá la ayuda: Roraima, en Brasil, y la isla de Curazao, territorio holandés a 50 km de la costa caribeña venezolana.

Guaidó fijó ayer domingo la meta de alcanzar un millón de voluntarios que deberán enfrentar el bloqueo del régimen de Maduro al ingreso de la ayuda humanitaria, la mayoría enviada por Estados Unidos.

“Nuestra tarea principal es llegar al millón de voluntarios para el 23 de febrero. De forma presencial en los puntos de encuentro o de manera activa por redes sociales”, pidió el líder opositor en un mensaje que envió a los 600.000 voluntarios ya inscritos.

A solicitud de Guaidó, reconocido como mandatario interino por más de 50 países, grupos de voluntarios comenzaron a trabajar en varios estados del país, en reuniones de preparación y en los llamados campamentos humanitarios.

Guaidó, presidente de la Asamblea Nacional de mayoría opositora, asegura que Venezuela “se prepara para la avalancha humanitaria”, aunque no ha querido dar detalles de cómo vencerán el cerco impuesto por Maduro.

“Vamos a ir anunciando cosas específicas, poco a poco. Jugada ganada no se canta”, dice Guaidó, quien aboga por un gobierno de transición y elecciones libres.

Maduro ordenó a los militares bloquear el ingreso de la ayuda, por considerarla un “show político” y el comienzo de una invasión militar estadounidense.

Venezuela vive una debacle socioeconómica con escasez de medicinas y una hiperinflación que hace impagable los alimentos. Por la crisis, emigraron casi 3 millones de venezolanos desde 2015, según la ONU.

“Por tierra y mar”.

Tres aviones militares de Estados Unidos llegaron el sábado a la ciudad colombiana Cúcuta, donde se almacenan medicinas y alimentos desde el 7 de febrero, cerca del puente limítrofe Tienditas, bloqueado por militares venezolanos con camiones y contenedores.

El senador republicano estadounidense Marco Rubio visitó Cúcuta ayer domingo. “El mundo tiene puestos sus ojos sobre la lucha que estamos librando en Venezuela. Gracias senador Marco Rubio por acompañar todo este noble esfuerzo para lograr la ayuda humanitaria”, dijo Guaidó en Twitter.

Otro centro de almacenamiento en Brasil se abrirá hoy lunes en el estado fronterizo de Roraima, donde se agrupará solamente ayuda brasileña, y el martes llegará un avión desde Miami a Curazao con más asistencia estadounidense.

“Entrará sí o sí por tierra y por mar”, dijo Guaidó. Otro avión enviado por Puerto Rico llegó el viernes a Cúcuta, en tanto que Chile y otros países recopilan también toneladas de ayuda.

La Unión Europea y Uruguay enviarán en los próximos días una misión técnica a Venezuela con expertos electorales y de ayuda humanitaria.

El gobierno uruguayo, uno de los pocos en América Latina que no ha reconocido aún a Guaidó como presidente interino, está viendo cómo enviar medicamentos a siete uruguayos con problemas de salud, dijo la semana pasada el canciller Rodolfo Nin Novoa. En las valijas diplomáticas no se puede mandar otra cosa que no sea documentos, explicó el canciller en la interpelación que le realizó el senador colorado Pedro Bordaberry.

Para el viernes 22, un día antes de la fecha para el ingreso de la ayuda humanitaria, el multimillonario británico Richard Branson organizó un concierto en Cúcuta, con artistas de renombre internacional, a fin de recaudar 100 millones en ayuda a Venezuela.

Expulsados.

El régimen de Maduro expulsó ayer domingo a una misión de europarlamentarios que iba a visitar el país y sostener varias reuniones, entre ellas una con Guaidó, informó el diputado español Esteban González Pons.

“Nos están expulsando, primero nos han retenido (...) nos han retirado el pasaporte y sin explicarnos nada los pasaportes siguen retenidos. Nos están conduciendo directamente a un avión que espero sea el que va a Madrid, pero nos están expulsando del país”, dijo González a EFE por teléfono.

La comisión está integrada por González, portavoz del Partido Popular en el Parlamento Europeo; Esther de Lange, vicepresidenta del Grupo del Partido Popular Europeo y Paulo Rangel. “La razón que nos dan es que Maduro no quiere que estemos aquí”, explicó González desde el aeropuerto.

“Un régimen criminal dispuesto a matar a su gente”
Senador republicano Marco Rubio visitó un centro de acopio. Foto: AFP

Una delegación de funcionarios de Estados Unidos, incluido el senador Marco Rubio, visitó ayer domingo la fronteriza ciudad colombiana de Cúcuta, en medio de la continua tensión con el régimen de Venezuela. Rubio, senador republicano de Florida y cercano al presidente estadounidense Donald Trump, es un duro crítico de Nicolás Maduro, a quien se refiere regularmente como dictador en las redes sociales, instó ayer a que se apoye a la oposición de Venezuela.

De pie cerca de un puente peatonal en la frontera entre los dos países mientras cientos de manifestantes en contra de Maduro cantaban y agitaban banderas, Rubio dijo que Estados Unidos y el mundo no abandonarían a los venezolanos. “Una cosa es ver el sufrimiento humano, otra es verlo de cerca y en persona, y conocer a la gente y escuchar sus historias”, dijo. “Lo que está sucediendo en Venezuela es una crisis hecha por el hombre de proporciones épicas. Un régimen criminal que está dispuesto a morir de hambre y matar a su propia gente antes de que renuncie al poder”, agregó.

La delegación, incluido el embajador estadounidense ante la OEA, Carlos Trujillo, y el congresista de Florida Mario Díaz-Balart, también visitaron centros de salud que brindan atención médica a los migrantes venezolanos, así como el almacén donde se guarda la ayuda, a pocos metros del puente fronterizo de Tienditas.

(Reuters)

los kits

Sumplementos nutricionales y productos de higiene.


Kit de ayuda enviado por EEUU. Foto: Twitter
Kit de ayuda enviado por EEUU. Foto: Twitter

La ayuda humanitaria no deja de llegar al centro de acopio montado en la ciudad colombiana de Cúcuta. Se trata de artículos de higiene personal como champú, jabón, pasta y cepillos dentales.

Además, algunos medicamentos básicos. El kit también tiene suplementos nutricionales para las personas que están en riesgo por desnutrición. José Manuel Olivares, diputado venezolano opositor por el estado Vargas, explicó que hay dos tipos de kits: uno para adultos y otro para niños, ambos servirán para cubrir las necesidades básicas de una familia por un mes. Para los niños, hay incluso suplementos nutricionales que pueden sustituir las comidas por un día, informo Olivares.

El régimen de Nicolás Maduro no quiere saber nada con esta ayuda humanitaria. Es más, Maduro la desprecia al considerarla “limosna”, aunque la semana pasada anunció la llegada de insumos médicos de Cuba y China. La vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, llegó a decir que la ayuda alimentaria ofrece Estados Unidos “es cancerígena”.

“Esa ayuda viene contaminada y envenenada, es cancerígena, así lo han mostrado distintos estudios científicos”, dijo, sin ofrecer pruebas. “Debe llamarnos a la alerta, a la alarma (...), podríamos decir que son armas biológicas”, insistió.

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