Homenaje
Sobreviviente del Holocausto, fue ministra y eurodiputada.
Simone Veil, ícono de la lucha en favor de los derechos de la mujer, entró ayer domingo con todos los honores en el Panteón, cripta donde reposan las figuras más ilustres de Francia.
Los féretros de los esposos Veil ingresaron a mediodía en el imponente edificio neoclásico situado en el Barrio Latino de la capital francesa, tras una ceremonia presidida por el mandatario Emmanuel Macron, a la que asistieron un millar de invitados, entre ellos los expresidentes Nicolas Sarkozy y François Hollande.
Simone Veil entra en el Panteón un año después de su fallecimiento, el 30 de junio de 2017 a los 89 años, un plazo muy corto en comparación con las 76 figuras históricas que la precedieron en el monumento laico. Uno de los motivos para ello "es que Simone Veil es una figura transgeneracional cuyos combates marcaron la época", explicó la presidencia francesa en un comunicado.
"Hay cierta paradoja, incluso una ironía, en el hecho de acoger (en el Panteón) a una gran combatiente de Europa en un momento en el que vacila aquello que contribuyó a crear", especialmente con el Brexit y las tensiones entre países sobre la acogida de migrantes, dijo la presidencia francesa.
"Mamá no habría deseado que su entrada en el Panteón coincidiera con el entierro de Europa", declaró uno de sus hijos, Pierre-François Veil.
Durante la ceremonia se recordaron los dramas que sufrió Veil durante la Segunda Guerra Mundial, cuando sobrevivió al Holocausto y perdió a sus padres y a su hermano. Pero los franceses recuerdan sobre todo a esa personalidad por su lucha a favor de los derechos de las mujeres, en concreto por su combate para que se aprobara la ley sobre la interrupción voluntaria del embarazo en 1975.
Simone Veil es la quinta mujer enterrada en el Panteón. En 1992, cuando aún no había ninguna en el monumento funerario, dijo: "El hecho de que no haya ninguna mujer en el Panteón supone negar aquello que las mujeres aportaron a la patria en el pasado. Y es casi como negar lo que las mujeres aportan hoy y lo que se puede esperar que aporten en el futuro".
Veil, nacida en 1927 en Niza y fallecida el 30 de junio de 2017 en París, tuvo una vida llena de hitos, a los que ayer se sumó ser la primera mujer en entrar acompañada de su marido, y no a la inversa, y la primera deportada judía en descansar en el Panteón, 54 años después del ingreso del héroe de la Resistencia Jean Moulin.
Firme defensora de la causa europeísta u2014y distinguida por ello con el Premio Príncipe de Asturias de la Cooperación Internacional en 2005u2014, en 1979 pasó de nuevo a la historia al convertirse en la primera presidenta del Parlamento comunitario. Aunque abandonó su presidencia en 1982, permaneció como eurodiputada hasta 1993, cuando el primer ministro Édouard Balladour la recuperó para el Gobierno como ministra de Asuntos Sociales y Sanidad, y tras su salida del Ejecutivo integró el Consejo Constitucional desde 1998 a 2007.
La decisión de que su cuerpo descansara en el Panteón, según Macron, fue tomada en verdad "por todos los franceses", porque "Francia la ama".
"Con Simone Veil entran generaciones de mujeres que construyeron Francia. (...) Que hoy se les haga justicia a través de ella", apuntó Macron, que destacó su lucha "por la paz y, por tanto, por Europa".
Otras mujeres que están en el Panteón son la científica y doble ganadora del premio Nobel Marie Curie y las figuras de la Resistencia antinazi Germaine Tillion y Geneviève de Gaulle-Anthonioz, mientras que la también científica Sophie Berthelot acompaña a su esposo, el químico Marcellin Berthelot.