NUEVA YORK | ANSA y AP
La Task Force 20, la unidad más misteriosa de las Fuerzas Armadas norteamericanas, tiene a su cargo la tarea —encomendada por el Pentágono— de capturar vivos o muertos a los más altos exponentes del depuesto régimen iraquí, con Saddam Hussein a la cabeza.
La fuerza ya protagonizó las incursiones de Mosul, que provocaron la muerte de Uday y Qusay, los hijos del ex líder de Bagdad. También los ataques en Tikrit y la capital el domingo, en los que aparentemente estuvieron muy cerca de Saddam, parecen haber sido obra del grupo especial.
El hombre que dirige la búsqueda de Saddam y las operaciones especiales en el Comando Central norteamericano (Centcom) es el general Gary Harrell, que en 1991 se infiltró en Irak durante la Guerra del Golfo y combatió en Mogadiscio en 1993.
Por lo menos tres veces en la última semana, soldados estadounidenses que se encargan de la búsqueda de Saddam Hussein allanaron viviendas donde se presumía estaba oculto el derrocado presidente iraquí, una de ellas situada en la ciudad norteña de Mosul, y otra cerca de Tikrit, sitio de nacimiento de Saddam. En ambas ocasiones, dijeron fuentes estadounidenses, Saddam logró eludir a sus captores por algunas horas de diferencia.
El ejército de Estados Unidos también efectuó un allanamiento en la elegante urbanización de al-Mansour, en Bagdad.
"Tenemos una buena idea de dónde está, y pronto lo atraparemos", dijo a The Associated Press una fuente militar que participó en una de las batidas.
En Tikrit, fuerzas estadounidenses descubrieron alijos de armas cerca de un edificio abandonado que en una época perteneció a la milicia "Fedayines de Saddam" liderada por el hijo mayor de Hussein. El mayor Bryan Luke, cuya patrulla encontró las armas, dijo que había municiones suficientes para abastecer guerrilleros durante un mes.
GRANADA. Por otra parte, un soldado estadounidense murió y tres resultaron heridos ayer en Bagdad cuando un insurgente iraquí lanzó una granada a su convoy desde un elevado vial, informaron los militares.
Los militares tardaron horas en confirmar el ataque. Mucho antes varios testigos habían dicho que por lo menos tres militares norteamericanos habían muerto en el suceso.
Al norte de Bagdad, en el camino de Baqouba a Tikrit, insurgentes enviaron una bomba flotando río abajo en el tronco de una palmera y la hicieron detonar bajo un puente que el ejército de Estados Unidos estaba reparando. Se cree que es el primer ataque de los insurgentes contra un puente.
Las estructuras son vitales para un país surcado por dos importantes ríos, el Tigris y el Eufrates. Mientras el puente era reparado, el ejército estadounidense debió construir un pontón para permitir el cruce de civiles. El ejército dijo que el pontón había quedado cerrado al público.
"Debido al daño, hemos tenido que clausurar todo el tráfico de civiles", dijo el teniente coronel Bill Adamson, comandante de la Cuarta División de Infantería. Adamson dijo que habían "estado reparando el puente desde fines de abril".
El puente cruzaba el río Diala, un tributario del Tigris, y servía de enlace entre las intranquilas ciudades de Baquoba y Tikrit, núcleos de resistencia en el llamado "Triángulo Sunnita". La región, que se extiende al norte y al oeste de Bagdad, es uno de los principales centros de apoyo a Saddam.
Previamente, saboteadores habían atacado plantas de electricidad y de agua potable, además de oleoductos.