LONDRES | EL PAÍS DE MADRID
Mientras el mundo sigue intentando digerir las consecuencias del intento de atentado en un avión estadounidense que se disponía a aterrizar en Detroit el día de Navidad, la policía de Eslovaquia estuvo a punto de provocar un grave incidente con un ingenuo ejercicio.
Para entrenar a sus perros que detectan bombas, los eslovacos escondieron el sábado 9 paquetes con explosivos en las valijas de ocho pasajeros que volaban a Dublín. Los perros rastreadores se portaron muy bien: localizaron las ocho bolsas en las que había explosivos. Pero los humanos no estuvieron a la misma altura: olvidaron que en una de las maletas había dos paquetes, y no uno solo. Esa valija llegó a la bodega del avión y voló hacia Irlanda. Aparentemente, el piloto estaba avisado. Pero el gobierno irlandés no, a los eslovacos se les olvidó comentarle el incidente hasta el martes.
Una vez informados del error y de la identidad del pasajero que había sido utilizado de conejillo de indias, la policía de Dublín envió a su domicilio un equipo especializado en detección de explosivos. El material seguía donde lo habían puesto los servicios de seguridad del otro país.
El ministro eslovaco del Interior, Robert Kalinak, llamó al ministro irlandés de Justicia, Dermot Ahern, para pedirle disculpas "por este lamentable incidente". Tibor Mako, responsable de la policía de fronteras exteriores de Eslovaquia, presentó su dimisión por el error cometido por las fuerzas de las que es responsable, aunque no está claro si ésta fue aceptada o no.
"El objetivo del ejercicio era mantener en forma a los perros rastreadores en un entorno real", explicó en una nota el Ministerio del Interior eslovaco. "Un oficial de policía cometió un error tonto y poco profesional, que acabó convirtiendo en un problema los buenos propósitos de un ejercicio que buscaba proteger a la gente", continúa el documento.
El incidente puso en aprietos al gobierno de Irlanda, ya debilitado por la grave crisis económica que ha empobrecido al país.
"¿Por qué los ministerios de Justicia y de Asuntos Exteriores no conocían este timo que ha permitido que se colocaran explosivos y permanecieran sin ser detectados durante más de tres días? ¿Por qué los sistemas de seguridad del aeropuerto de Dublín son tan laxos que permitieron la entrada en el país de una cantidad significativa de explosivos sin que fueran detectados?", se preguntó Charlie Flanagan, portavoz de Justicia del Fine Gael, principal partido de la oposición.
La Autoridad del Aeropuerto de Dublín subrayó que no se incumplió ninguna medida de seguridad porque los controles sólo se aplican a los pasajeros que salen del aeropuerto y no a los que llegan. Sin embargo, es cierto que el gobierno ordenó que se abra una investigación sobre el incidente.