Apoyo a las fuerzas militares

Trump ratifica retiro de tropas

El presidente y Melania hacen sorpresiva visita a soldados en Irak; “Estamos en países a los que la gente ni conoce”, sostiene.

Soldados estadounidenses se toman selfies con Trump y Melania. Foto: Reuters
Soldados estadounidenses se toman selfies con Trump y Melania. Foto: Reuters

El presidente Donald Trump afirmó que Estados Unidos no puede ser el policía del mundo tras llegar a Irak ayer miércoles en una visita sorpresa a las tropas estadounidenses.

Trump aterrizó en la Base Aérea Al Asad en Irak, junto con su esposa Melania.

El mandatario, cuya visita estuvo rodeada de un gran secretismo, habló con los uniformados asi como con líderes militares, y defendió su decisión de retirar las tropas estadounidenses de Siria y reducir su número en Afganistán.

Las fuerzas estadounidenses "no pueden estar más tiempo. Ya han estado suficiente", indicó a sus generales.

"Estados Unidos no puede seguir siendo el policía del mundo", afirmó. "Es injusto cuando solo nosotros asumimos la carga" y "no queremos que otros países se aprovechen de nosotros, de nuestros increíbles militares, para protegerlos. No pagan por ello y tendrán que hacerlo", aseveró en la primera visita que realiza a tropas desplegadas en una zona de guerra desde que llegó al gobierno hace dos años.

"Estamos esparcidos por todo el mundo. Estamos en países de los que la mayoría de la gente ni siquiera ha escuchado hablar. Francamente, es ridículo", agregó.

Los viajes presidenciales para aumentar la moral de las tropas son una tradición en Estados Unidos desde los años posteriores a los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001, y Trump recibió críticas considerables por su negativa hasta ahora a visitar una zona de guerra.

"EE.UU. no puede seguir siendo el policía del mundo", dijo Trump. Foto: AFP
"EE.UU. no puede seguir siendo el policía del mundo", dijo Trump. Foto: AFP

El viaje se produjo pocos días después de que el presidente alteró todos los planes militares y enfureció hasta a sus más firmes aliados políticos, al anunciar la retirada de todas las tropas de Siria y la mitad de las que se encuentran en Afganistán. La decisión del mandatario sobre Siria, pese a las objeciones de los comandantes militares y los asesores civiles, derivó en la renuncia del general Jim Mattis al cargo de ministro de Defensa.

En su carta de dimisión, inusualmente enérgica, Mattis reprendió al presidente destacando la "firmeza" de sus propias posiciones respecto a la necesidad de "tratar a los aliados con respeto y de ser sincero respecto de los actores con malas intenciones y los competidores estratégicos".

Asimismo, las reducciones de tropas estadounidenses en zonas de conflicto, y la abrupta forma en que fueron anunciadas, provocaron alarma entre los aliados de Washington.

Por ejemplo, Trump recibió críticas de Francia y de otros aliados, así como de figuras importantes de su partido Republicano.

Sin embargo, el presidente hizo de la salida de Estados Unidos de escenarios de guerra aparentemente interminables una prioridad desde su elección, en 2016, y considera que este es el momento adecuado para concretarlo.

Pero, los anuncios que hizo sobre Siria y Afganistán sembraron la confusión y hasta funcionarios jerárquicos de la Casa Blanca encuentran dificultades para explicar un cronograma de retirada o la estrategia destinada a impedir el retorno de los extremistas a los dos países.

El grupo yihadista Estado Islámico (EI), que alcanzó a controlar amplias fajas del territorio de Irak y de Siria, se vio obligado a abandonarlas, lo que permite a los aproximadamente 2.000 soldados estadounidenses que apoyan a los combatientes locales retirarse de ambos países, sostiene Trump. Pretende igualmente retirar a cerca de la mitad de los 14.000 soldados estacionados en Afganistán, que participan en una guerra contra combatientes talibanes que se encuentra hace mucho tiempo en punto muerto.

Foto: AFP
Foto: AFP

Irak, el lugar que Trump eligió para visitar a los soldados, es un escenario de guerra del que no retira las fuerzas y es donde proclama su mayor victoria militar: la derrota del EI en Mosul, la ciudad iraquí en la que el líder del grupo, Abu Bakr Al Baghdadi, declaró el comienzo del autoproclamado califato. El asalto de las fuerzas de Irak en Mosul, con el respaldo de los estadounidenses, comenzó bajo el mandato de Barack Obama y finalizó en 2017, en la presidencia de Trump.

Los 5.000 soldados estadounidenses que están en Irak están asignados, en gran medida, al entrenamiento de los militares y policías de ese país. Este año, Estados Unidos no sufrió ninguna baja allí, aunque en marzo, un helicóptero de la Fuerza Aérea se estrelló cerca de la ciudad de Al Qaim, en un accidente en el que tocó líneas de distribución de energía eléctrica. Fallecieron los siete militares que viajaban en el helicóptero.

Ninguno cede y sigue cierre parcial de los servicios

Numerosos servicios públicos continúan cerrados por el enfrentamiento del presidente Donald Trump con los líderes demócratas, el senador Chuck Schumer y la diputada Nancy Pelosi. El mandatario ratificó que la administración seguirá en cierre parcial todo lo que resulte necesario.

Trump quiere que el Congreso destine US$ 5.000 millones para la construcción del muro fronterizo, pero los demócratas se niegan a ceder y, no se vota el financiamiento de los servicios estatales.

Al hablar con los periodistas en la base militar en territorio iraquí, Trump ratificó que no tiene planes para sacar a los soldado de Irak y estimó que podría usar el territorio iraquí como base militar para realizar operaciones en Siria y combatir al EI.

"Si veo algo referido al EI que no me gusta, podemos golpearlos con tanta rapidez que ni se darán cuenta qué les pasó", afirmó Trump, según Bloomberg News.

La declaración refleja una de las estrategias propuestas por el Pentágono después de su decisión de retirarse de Siria. Debido a que todavía hay fuerzas de Gran Bretaña y Francia en el terreno, los comandos estadounidenses tendrían su base de operaciones en Irak en una zona cercana a la frontera, para poder lanzar ataques y otras misiones en territorio de Siria.

Foto: Reuters
Foto: Reuters

Sacrificio.

La vocera de la Casa Blanca, Sarah Sanders, manifestó en Twitter que el presidente Trump y la primera dama viajaron a Irak en la noche de Navidad "para visitar a nuestras tropas y al comando militar superior para agradecerles por su servicio, su éxito y su sacrificio y para desearles una feliz Navidad".

Se trata de "una visita sorpresa a los valientes miembros de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos actualmente desplegados en Irak", señaló a su vez la portavoz de Melania Trump.

El presidente Trump reconoció que le preocupaba la seguridad que rodeó su visita a Irak y consideró que era "bastante triste" que necesitara tal secreto para ver a las tropas.

"Tenía inquietudes acerca de la institución de la presidencia. No para mí personalmente. Tenía inquietudes por la primera dama", reconoció Trump ante los periodistas.

El mandatario, quien por motivos de seguridad abandonó Washington en la oscuridad de la noche y sin avisar en un avión en penumbras, reveló que dos viajes se habían fijado anteriormente, pero tuvieron que cancelarlos cuando trascendió que se concretarían.

"Bastante triste cuando gastas 7 billones de dólares en el Medio Oriente, y para entrar tienes que estar bajo esta cobertura masiva con aviones por todas partes y todos los mejores equipos del mundo, y uno hace todo lo posible para entrar de manera segura", comentó Trump.

Gobierno descarta remoción de Powell de la Fed

Powell indicó que la FED hará lo que sea necesario, pesa a críticas de Trump. Foto: Reuters
Jerome Powell. Foto: Reuters

Kevin Hassett, asesor económico del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó ayer miércoles que el puesto del máximo responsable de la Reserva Federal (Fed), Jerome Powell, no peligra, después de que el mandatario haya puesto en entredicho las decisiones del banco central.

Preguntado por los medios de comunicación locales sobre la permanencia de Powell en el cargo de presidente de la Fed, Hassett respondió: "Sí, por supuesto, 100%", indicó.

Ante esta contestación, los periodistas volvieron a insistir sobre si el puesto de Powell no peligraba, a lo que Hassett, que es director del Consejo de Asesores Económicos del Gobierno de Estados Unidos, respondió: "en absoluto".

El martes, Trump volvió a quejarse de que la Fed "está subiendo las tasas de interés demasiado rápido".

Según la prensa, Trump está enfadado por el aumento de tipos de interés que ordenó el banco central estadounidense la semana pasada y ha llegado a valorar la posibilidad de despedir a Powell; aunque el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, aseguró este fin de semana que Powell continuará en su cargo.

En los últimos meses Wall Street ha dado muestras de debilidad, y el Dow Jones de Industriales, su principal indicador, ha caído un 12% desde octubre. A pesar de las caídas en bolsa, la economía de Estados Unidos vive un buen momento con una tasa de desempleo del 3,7%, en mínimos de casi medio siglo, y una inflación cercana a la meta anual del 2 %. (Fuente: Efe)

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