Trudeau llega a Kiev en visita sorpresa y ofrece a Ucrania más ayuda militar

"Se están llevando a cabo acciones contraofensivas y defensivas en Ucrania", anunció Volodimir Zelenski en una conferencia con el primer ministro canadiense.

Justin Trudeau durante su visita.
Justin Trudeau durante su visita.
Foto: AFP

Agencias EFE y AFP
El primer ministro canadiense, Justin Trudeau, visitó por sorpresa ayer sábado la capital ucraniana, Kiev, en un momento en que arrecian los combates con las fuerzas de Rusia en el sur del país. Al mismo tiempo, el canciller alemán, Olaf Scholz, anunció en Nüremberg su propósito de volver a hablar “pronto” con el presidente ruso, Vladimir Putin, pero recordó que la condición previa para una negociación debe ser que se oriente a una “paz justa”, lo que implica la retirada de las tropas rusas.

Durante la visita sorpresa, Trudeau homenajeó en Kiev a los soldados caídos y mantuvo una reunión con el presidente ucraniano Volodimir Zelenski.

Luego, en una conferencia de prensa conjunta, Zelenski anunció que “se están llevando a cabo acciones contraofensivas y defensivas en Ucrania”, pero acotó que no daría detalles. “Hay que tenerles confianza a nuestros militares y yo les tengo confianza”, agregó.

Zelenski había sido preguntado acerca de las declaraciones de Putin, quien el viernes había sostenido ante la prensa que la gran contraofensiva ucraniana, esperada desde hace meses, había “empezado”.

Putin, no obstante, afirmó que “todos los esfuerzos de contraofensiva hasta ahora han fracasado, pero el régimen de Kiev sigue teniendo un potencial ofensivo”.

El presidente ucraniano, por su parte, instó ayer a no dar crédito a las declaraciones de Putin. El viernes por la noche, Zelenski había ensalzado el “heroísmo” de los soldados ucranianos, involucrados en “duros combates”.

Las autoridades ucranianas parecen restar importancia a los combates, pero el ejército ruso dio cuenta, en su informe diario de ayer, de asaltos de las fuerzas de Kiev en las regiones de Zaporiyia (sur) y de Donetsk (este), además de cerca de la ciudad devastada de Bajmut, también en el este, cuya conquista total reivindicó Moscú en mayo.

Por su parte, durante la conferencia, Trudeau se refirió a la destrucción el martes de una represa en el sur de Ucrania que provocó graves inundaciones, y sostuvo que fue una “consecuencia directa” de la invasión rusa, sin atribuir directamente a Moscú la explosión. “Hemos visto los daños causados por el derrumbe de la presa de la central hidroeléctrica de Kajovka. Se trata de una consecuencia directa de la guerra llevada a cabo por Rusia”, declaró Trudeau, acompañado de Zelenski.

“No tenemos ninguna duda de que la destrucción de la presa es una consecuencia directa de la decisión de Rusia de invadir el país”, añadió.

Trudeau anunció una ayuda de 10 millones de dólares para apoyar a Ucrania a hacer frente a las consecuencias y 500 millones de dólares de ayuda militar adicional.

“Además, anuncio que Canadá participará en los esfuerzos multinacionales para capacitar a pilotos de combate, mantener y apoyar el programa de aviones de combate de Ucrania”, agregó.

Scholz y Putin

“Esta bien negociar. La cuestión es con quién y sobre qué”, respondió ayer Scholz a una pregunta formulada durante su intervención en un foro de debate del Congreso de la Iglesia Evangélica alemana, que se celebra en Nüremberg (sur de Alemania).

El líder alemán recordó ahí que ya ha hablado en varias ocasiones con Putin, inclusive desde el inicio de la invasión rusa de Ucrania, y que su propósito es volver a hacerlo pronto. A la cuestión de una hipotética negociación, respondió que correspondía a Ucrania decidir si se entablaba y bajo qué forma y condiciones, en tanto que país víctima de una guerra de agresión “que partió de Rusia”.

Por paz justa, añadió, se entiende el respeto a la integridad y la soberanía territorial de ese país, así al fundamento del derecho internacional de que no pueden “vulnerarse por la fuerza ni pretender cambiar” las fronteras de un país.

La intervención del canciller estuvo salpicada por algunos abucheos desde el fondo del pabellón donde tuvo lugar el debate del Congreso de la Iglesia Evangélica, que inauguró el pasado miércoles el presidente alemán, Franz Walter Steinmeier, y que se prolongará hasta hoy domingo.

El dilema entorno al pacifismo y los suministros de armas a Ucrania ha sido uno de los ejes del congreso de este colectivo religioso, el mayoritario en Alemania con unos 19 millones de fieles, ligeramente por encima de los de la Iglesia Católica.

La mayoría de los políticos presentes, incluido Steinmeier o representantes del co-gubernamental partido Los Verdes, defendieron los envíos de armas al país agredido, aunque se escucharon asimismo opiniones en sentido contrario, principalmente de representantes religiosos y movimientos pacifistas.

Se da el caso de que entre las intervenciones más aplaudidas estuvo la del inspector general del Ejército alemán, Carsten Breuer, que señaló que mantenerse en la mera “discusión ética” era “un lujo” que la situación actual no permite.

Canadá incauta avión ruso

Canadá incautó ayer un avión de carga ruso en el aeropuerto de Toronto que pertenece a la compañía Volga-Dnepr Airlines, una entidad sancionada por las autoridades canadienses por su “complicidad” con la invasión rusa. Es la primera vez desde el inicio de la guerra en Ucrania que Canadá embarga activos a una entidad relacionada con la invasión.

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