Unas 80 personas murieron, 20 están desaparecidas y 337.000 fueron desplazadas por el tifón que barrió la capital filipina y sus alrededores, dijeron ayer fuentes gubernamentales. Manila se vio sorprendida el sábado por precipitaciones que duraron nueve horas e inundaron toda la ciudad, en la que viven más de 12 millones de habitantes. Los equipos de socorro continuaban ayer trabajando en las zonas afectadas. AFP y ANSA