PANDEMIA

Temor, restricción y esperanza: el mundo vive un extraño primer fin de semana de 2021

En Francia, el nuevo año se inició con más restricciones ante unas preocupantes cifras epidemiológicas.

La ciudad de Nueva York vivió un comienzo de año como nunca había visto. La zona de Times Square carece de movimiento de peatones y vehículos. Foto: EFE.
La ciudad de Nueva York vivió un comienzo de año como nunca había visto. La zona de Times Square carece de movimiento de peatones y vehículos. Foto: EFE.

El mundo transcurre el primer fin de semana de 2021 bajo temor y la esperanza de la vacuna así como con nuevas medidas de restricción en Francia, Tailandia y Grecia para intentar frenar la pandemia del COVID-19, cuyas sucesivas oleadas ya han provocado casi 84 millones de casos y más de 1,82 millones de muertos en todo el mundo.

En Francia, el nuevo año se inició con más restricciones ante unas preocupantes cifras epidemiológicas y con la “interrupción del sonido” ayer sábado de la enorme fiesta ilegal que comenzó en Nochevieja en el oeste del territorio y reunió a alrededor de 2.500 personas en plena pandemia.

Para evitar un nuevo brote de la epidemia, el toque de queda se refuerza a partir de ayer sábado en 15 departamentos franceses. Alrededor de seis millones de personas no podrán salir de sus hogares después de las 18H00 hora local, salvo excepciones.

En el resto del país, el toque de queda fijado como hasta ahora a las 20:00 horas.

“Agregamos dos horas de toque de queda, seguramente tendremos un impacto en la dirección correcta en 15 días-tres semanas, pero probablemente muy modesto”, estimó Frédéric Adnet, jefe de urgencias del hospital Avicennes de Bobigny (región de París).

Pero con casi 20.000 casos diarios registrados en los dos últimos días, muy lejos del objetivo del gobierno de bajar a 5.000 infecciones diarias, es posible que el endurecimiento de las restricciones no termine ahí.

“Si la situación se deteriora más en ciertos territorios, tomaremos las decisiones necesarias”, advirtió el viernes Gabriel Attal, portavoz del gobierno francés.

Los teatros, cines y salas de conciertos tampoco podrán reabrir el 7 de enero, como se previó en un principio.

Balance mundial de COVID. Foto: AFP.
Balance mundial de COVID. Foto: AFP.

Limitación.

En el resto de Europa, la región más golpeada del mundo por la pandemia con más de 577.400 fallecidos y 26,7 millones de contagios, la vuelta de la normalidad también parece estar todavía lejos.

Grecia, con 4.881 muertes por coronavirus, anunció el sábado que prolongará hasta el 10 de enero “por razones preventivas” su estricto confinamiento adoptado hace dos meses, poniendo fin a la flexibilización de las medidas aplicada en diciembre para las fiestas de fin de año.

En Tailandia, que parecía haber pasado lo peor de la pandemia, la capital Bangkok quedará ayer sábado bajo un confinamiento parcial con el cierre de bares, discotecas y lugares donde se vende alcohol para frenar un alza de casos.

En Latinoamérica, Venezuela retomará mañana su plan de confinamiento parcial, desde el 4 hasta el 10 de enero, tras haber relajado los controles en diciembre. El presidente Nicolás Maduro alertó de una “subida leve, pero significativa” de contagios en diciembre, que cerró con casi 11.000 nuevos casos y 127 muertes, según cifras oficiales que son cuestionadas por la oposición y organizaciones como Human Rights Watch.

Hasta la fecha, Venezuela acumula oficialmente 113.558 contagios y 1.028 fallecidos.

En total, América Latina y el Caribe lamenta 509.332 muertos y más de 15,6 millones de casos.

Vacunación.

Las vacunaciones dominarán gran parte el año que arranca, aunque los expertos piensan que lo peor está todavía por llegar a nivel global, y predicen un alza pronunciada de contagios y muertes tras las reuniones navideñas.

Además, las críticas por la lentitud en la distribución de la vacuna aumentaron en los últimos días, sobre todo en Europa y Estados Unidos.

El presidente francés Emmanuel Macron ya advirtió que la epidemia será importante “al menos hasta la primavera”, pero prometió evitar “una lentitud injustificada” en la vacunación.

Así, los trabajadores de la salud de más de 50 años podrán vacunarse desde el lunes en Francia, más pronto de lo que se prometió en un inicio.

El Vaticano anunció el sábado que comenzará su campaña “en los próximos días”, a partir de la segunda mitad de enero, con los sanitarios y las personas mayores en primer lugar.

En su corto comunicado, la Santa Sede no mencionó si el papa Francisco, de 84 años, recibirá la inyección.

Bolsonaro en el agua en San Pablo. Foto: Captura
Bolsonaro en el agua en San Pablo. Foto: Captura

Reino Unido, por su parte, ya ha vacunado a casi 950.000 personas, mientras un repunte de contagios obligó a reabrir hospitales de campaña.

Estados Unidos comenzó el Año Nuevo superando el triste umbral de los 20 millones de casos y lamenta ya 347.865 muertes, el mayor balance nacional de fallecimientos con diferencia. La primera economía del mundo fracasó en sus esfuerzos por controlar el virus, que sigue expandiéndose rápidamente por el territorio, e igualmente experimentó un lento comienzo de la vacunación, por problemas logísticos y hospitales desbordados. Casi 2,8 millones de estadounidenses han recibido ya sus primeras dosis, muy lejos de las 20 millones de inoculaciones que prometió la administración del presidente saliente, Donald Trump, para antes del final de 2020.

El presidente electo, Joe Biden, que asumirá el 20 de enero, criticó el problemático lanzamiento de las vacunas y rogó a los estadounidenses que lleven mascarilla.

India es el tercer país del mundo más enlutado por el coronavirus (149.218 muertos y 10,3 millones de casos).

Una “rave” que duró 40 horas

Las autoridades de Barcelona toleraron durante 40 horas una rave ilegal que aglutinó a casi 300 personas en una nave abandonada de Llinars del Vallès. Participaron 100 españoles, 35 franceses, 10 italianos, tres andorranos y otros procedentes de Australia, Países Bajos y Luxemburgo. Pese a la emergencia sanitaria y las restricciones impuestas por las autoridades a raíz de la pandemia, los Mossos d’Esquadra no desalojaron la fiesta de inmediato. “¡Estamos escuchando música, tenemos todo el derecho, no somos ilegales, tenemos alma, no hay peleas!”, gritaba una joven, desnuda de cintura para arriba, frente a la línea policial. La policía detuvo a dos de los organizadores de la rave -una holandesa de 29 años y un vecino de Tarragona de 22- e imputaron a un holandés, dos franceses y dos italianos debido a su vinculación a la logística del evento.

Bolsonaro genera una aglomeración en la playa

Una aglomeración causada por la presencia del presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, en una playa del litoral de São Paulo generó la primera polémica del mandatario en 2021.

Bolsonaro, quien pasa con su familia unos días de descanso en una base militar del litoral del estado de São Paulo, paseaba al final de la tarde del viernes en una lancha en Praia Grande y, cuando la embarcación se aproximó a los bañistas, el gobernante decidió lanzarse al agua, nadar y unirse a ellos. La presencia del jefe de Estado y sus acompañantes, que no llevaban mascarilla para el COVID-19, provocó una aglomeración de personas, que rodearon al gobernante, corearon su nombre y lo alzaron en hombros.

“En el momento en que Brasil necesita de paz y actitudes para combatir la pandemia y salvar vidas, el presidente Bolsonaro nos ataca una vez más, cobardemente. La inoperancia y el negacionismo del Gobierno de este presidente estimularon la muerte de 194.000 brasileños por COVID”, dijo el gobernador de São Paulo, Joao Doria.

Praia Grande fue uno de los doce municipios de São Paulo que desobedecieron las medidas del Gobierno regional de volver a la “fase roja” y endurecer el confinamiento y distanciamiento social, a excepción de los servicios esenciales, una disposición que Doria acaba de ampliar hasta el 7 de febrero.

La semana pasada, Bolsonaro arremetió contra Doria, un antiguo aliado y ahora uno de sus principales rivales políticos, quien viajó a Miami de vacaciones un día después de poner para Navidad y Año Nuevo al estado en “fase roja”, que restringe la circulación y las actividades comerciales.

Doria, quien fue blanco de críticas por “abandonar” el estado, interrumpió el descanso familiar, retornó inmediatamente a Brasil y argumentó que el motivo de su regreso fue el positivo para covid-19 del vicegobernador Rodrigo García, quien iba a asumir el cargo durante su ausencia. (Con información de EFE)

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