Temor al volcán de Frankenstein

El volcán Villarrica registra nueva actividad. Foto: AFP
AFP - CHILE-VOLCANO-VILLARICA - Sin - Volcanic eruption - View of the Volcano Villarrica in southern Chile which began erupting on March 03, 2015 forcing the evacuation of some 3,000 people in nearby villages, the government said. The Villarrica volcano, one of Chile's most active, began erupting around 3:00 am (0600 GMT), prompting authorities to declare a red alert and cancel classes in schools, the National Emergency Office said. AFP PHOTO/FRANCISCO NEGRONI/AGENCIAUNO CHILE OUT INTERNET OUT CHILE-VOLCANO-VILLARICA - Villarica - Araucanía - CHILE - FRANCISCO NEGRONI - MB/ds
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El verano de 1816 no existió en Europa. La escritora londinense Mary Shelley y su compatriota poeta Lord Byron se refugiaron de la lluvia y los cielos tenebrosos en una mansión a la orilla del lago Lemán, al norte de los Alpes. 

Y ante el fuego de la chimenea, en aquel verano que nunca fue, a Shelley se le ocurrió el personaje de Frankenstein y Lord Byron escribió el poema Oscuridad, que arrancaba: "Tuve un sueño, que no era del todo un sueño. El brillante sol se apagaba…".

Ellos no lo sabían, pero el origen de la oscuridad y el frío que los encerraron en casa aquel segundo invierno, se encontraba a miles de kilómetros de allí. El volcán Tambora, en la actual Indonesia, había empezado a vomitar sus entrañas más de un año antes, llegando a su culmen entre el 10 y el 11 de abril de 1815. Su megaerupción, la más devastadora de los últimos 750 años, se llevó por delante la vida de más de 60.000 personas, en su mayoría víctimas de la hambruna.

Los gases con azufre que expulsó Tambora eclipsaron la luz del Sol, sepultando el siguiente verano en buena parte del hemisferio norte y arruinando las cosechas. Miles de personas tuvieron que lanzarse a comer gatos y ratas, según recuerda el vulcanólogo Stephen Self, de la Universidad de California en Berkeley (EE. UU.).

Megaerupción.

Dos siglos después de la tragedia del Tambora, Self es uno de los expertos que alertan de que la humanidad no está preparada para la siguiente megaerupción. Incluso un país como Japón desconoce al menos el 40% de las grandes erupciones de sus volcanes en el pasado.

"Ha llegado la hora de explorar sistemáticamente todos los registros disponibles de erupciones [...] para que tengamos más oportunidades de comprender los futuros peligros potenciales", clama hoy Self, junto a su colega Ralf Gertisser, de la Universidad de Keele (Reino Unido), en la revista científica Nature Geoscience.

Los autores creen que el 200 aniversario de la erupción que parió a Frankenstein debería servir como un recordatorio de la amenaza volcánica.

En enero, un informe técnico, elaborado por la red de vulcanólogos Global Volcano Model y por la Asociación Internacional de Vulcanología y de Química del Interior de la Tierra, advertía de que hay un 33% de probabilidades de que se produzca una erupción como la de Tambora a lo largo del siglo XXI.

El informe concentra el 90% del riesgo en cinco países: Indonesia, Filipinas, Japón, México y Etiopía. Para Self, "Indonesia es la mayor preocupación, debido a la densidad de la población y al número de volcanes. La próxima erupción puede ser incluso de un volcán sin erupciones conocidas", advierte. En 1883, la erupción del volcán Krakatau, en la parte occidental del archipiélago indonesio, provocó la muerte de 34.000 personas.

En Sumatra.

No muy lejos, en la isla de Sumatra, se produjo la mayor erupción conocida por el ser humano. Fue hace 74.000 años. La explosión del volcán Toba creó un agujero de 100 kilómetros de largo por 60 de ancho, hoy ocupado por un lago.

"Fuera de Indonesia me preocupa el volcán Taal, en Filipinas, cercano a una región densamente poblada, la de Manila (más de 25 millones de personas), y con un historial difícil de precisar", añade Self.

El vulcanólogo, que también trabaja para el organismo que regula las centrales nucleares en EE.UU., cree que disponer de un registro detallado de las megaerupciones de los últimos miles de años ayudaría a predecir futuras catástrofes.

"Tendríamos una idea mucho más aproximada de la frecuencia, aunque obviamente todavía existirían patrones que no entenderíamos, ya que los volcanes están muy extendidos por el planeta y reaccionan a diferentes fuerzas. Algunos acontecimientos son debidos al azar, e incluso algunos vulcanólogos sostienen que las erupciones son esencialmente impredecibles", explica.

Self y su colega recuerdan que la nube de cenizas expulsada en la erupción del volcán islandés Eyjafjallajökull en 2010 obligó a cancelar miles de vuelos en Europa, pese a tratarse de un evento ridículo comparado con la explosión del Tambora hace 200 años.

El volcán indonesio escupió unos 40 kilómetros cúbicos de material. Una de las erupciones más violentas del siglo XX, la del filipino Pinatubo en 1991, apenas expulsó cinco kilómetros cúbicos.

Otra visión.

El veterano vulcanólogo español Juan Carlos Carracedo es más escéptico. Este experto, profesor emérito en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, cree que, por ejemplo, no tiene sentido recordar la mega-erupción que hubo hace 640.000 años en la zona del Parque Nacional Yellowstone (EE.UU.) como si fuera algo que va a repetirse próximamente.

"Hacer estas especulaciones solo sirve para intranquilizar a la gente", opina. Aquella gigantesca explosión cubrió de ceniza gran parte de Norteamérica."Hay muy pocas erupciones como para poder hacer un análisis estadístico. En Canarias hemos tenido 16 en los últimos 500 años, unas separadas por 20 años y otras, por 237 años. Las erupciones volcánicas son imposibles de predecir, solo podemos conseguir una detección temprana cuando ya han empezado. Si hay una supererupción, nos enteraremos todos los del planeta cuando ocurra", zanja.

Reclaman prevención ante las mega- erupciones

Para el experto Stephen Self, "hay muchas cosas que podemos hacer" para blindarnos ante una futura megaerupción volcánica, como "tomar precauciones para proteger los aviones, modificar los planes de vuelo y planear diferentes cultivos" en algunas regiones. "Pero no las haremos a menos que la probabilidad de una futura gran erupción sea alta o, dicho de otra forma, que la amenaza sea real", sentencia.

La Dirección de Vulcanología de Indonesia monitorea en forma permanente la actividad del Tambora, con aparatos incluso en el interior de la caldera del volcán. Además, las autoridades prohibieron construir viviendas en su entorno.

Alerta en Chile por la actividad del Villarrica.

El Servicio Nacional de Geología y Minería de Chile anunció esta semana un "alerta naranja" en los alrededores del volcán Villarrica, ante una posible erupción a corto plazo, debido a la propensión al alza en la actividad del macizo. Según el último informe de los expertos, el registro sísmico del volcán, situado a 775 kilómetros al sur de Santiago, continúa aumentando, producto de la dinámica en el interior del volcán.

El pasado 3 de marzo, el Villarrica, de 2.847 metros del altura, entró en erupción, oportunidad en que el Gobierno ordenó evacuar a más de 4.000 personas.

Chile es el país que posee la segunda cadena volcánica más grande y de mayor actividad en el mundo después de Indonesia, con el llamado "Cinturón de Fuego del Pacífico".

Sus 2.000 conos albergan 5.000 cráteres, la mayoría situado en la cordillera de los Andes. De ellos unos 125 son considerados geológicamente activos y cerca de 60 han tenido algún tipo de actividad eruptiva histórica en los últimos 450 años.

De estos, a los vulcanólogos les preocupan especialmente unos 20, cercanos a poblaciones o infraestructuras. EFE

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El volcán Villarrica registra nueva actividad. Foto: AFP

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